domingo, 20 de octubre de 2013

Argentina-elecciones-política-salud,Presentación
   Dura prueba electoral en Argentina para convaleciente Kirchner
   Por Daniel MEROLLA
   BUENOS AIRES, 20 Oct 2013 (AFP) - La presidenta argentina Cristina Kirchner convaleciente de una cirugía menor, se somete a un duro examen en las legislativas del 27 de octubre al arriesgar el control del Congreso en mitad de su segundo y último mandato.
   Kirchner (60 años), una peronista de centroizquierda, cumple estricto reposo tras una operación por un golpe en la cabeza y sufre el desgaste de 10 años de gobierno kirchnerista a los que bautizó la "década ganada" por las reformas en favor de un Estado de bienestar.
   En cambio la oposición, atomizada entre socialdemócratas, liberales derechistas y peronistas disidentes, tiene como caballitos de batalla una inflación anual que supera el 25%, la criminalidad que se cobra víctimas mortales cada día y las denuncias de corrupción.
   Unos 30 millones de argentinos figuran en los padrones para renovar la mitad de la cámara de diputados y un tercio del Senado.
   "La gente nos tiene confianza porque antes no había un mango (un peso) en el país, los trabajadores estaban sin empleo, los estudiantes sin porvenir y los científicos se habían ido", dijo la mandataria en una de sus últimas apariciones públicas antes de la operación del 8 de octubre.
   El Frente para la Victoria (peronistas y aliados) que fundó con su difunto marido y expresidente Néstor Kirchner (2003-2007) fue el emergente de la peor crisis económica y política de la historia en 2001 cuando el país declaró un 'default' de la deuda por más de 80.000 millones de dólares.
   Durante la llamada 'década ganada', el kirchnerismo creó cinco millones de empleos y un subsidio por hijo que beneficia a cuatro millones de personas en la pobreza, además de impulsar el consumo sin freno con alzas salariales y volver a estatalizar decenas de empresas, entre ellas la petrolera.
   El gobierno impulsó la reapertura de los juicios por los crímenes de la dictadura (1976-1983) con el resultado de centenares de condenas a militares y policías, además de renovar la Corte Suprema con figuras de prestigio y ganar partidarios por habilitar la transmisión gratuita en televisión de los partidos de fútbol.
   Pero la inflación supera el 25% anual pese a las desprestigiadas estadísticas oficiales que marcan un 10% y la inseguridad por la violencia criminal se cobra vidas cada día, mientras que las acusaciones judiciales por negociados golpean a allegados al gobierno e incluso al vicepresidente, Amado Boudou.
   Otro frente de malestar social apareció cuando la fuga de capitales persuadió al gobierno de instrumentar una veda en la venta de dólares para ahorro que enfureció a la clase media habituada por décadas a buscar refugio en el billete verde contra la inflación.
   Las calles se llenaron varias veces de millares de personas, en su mayoría de clase media, en ruidosas protestas organizadas por las redes sociales, con duros insultos a la presidenta, mientras que el poderoso sindicalismo peronista se dividió entre adeptos y opositores a Cristina.
                      Duro golpe en las primarias
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   El cambio de escenario y expectativas políticas hizo que distintas fuerzas opositoras fueran las más votadas en los grandes distritos en las primarias obligatorias del 11 de agosto pasado.
   El oficialismo perdió seis de los 12 millones de votos que había cosechado en 2011 cuando Kirchner obtuvo la reelección con el 54% de los sufragios.
   Si el resultado de las primarias se repite o varía sin fuertes cambios, el kirchnerismo lograría mantener el control legislativo, pero el principal líder de la oposición y potencial presidenciable pasaría a ser el candidato a diputado Sergio Massa (41 años).
   Massa es un alcalde de Tigre (al norte de la capital) y exjefe de gabinete de Kirchner, que obtendría, según las encuestas, un rotundo triunfo en la provincia de Buenos Aires, el mayor distrito con casi el 40% de los electores nacionales.
   "El transporte, la inflación, la lucha contra la inseguridad y el sistema educativo deben ser políticas de Estado", dijo el candidato, que se perfila como el mayor rival en las presidenciales de 2015 para el oficialista Daniel Scioli.
   Scioli (56 años), gobernador de la provincia de Buenos Aires, es un kirchnerista moderado y peronista ortodoxo con muy buena imagen en el electorado con su talante conciliador, a diferencia del estilo confrontativo que caracteriza a Kirchner.
   El nivel de aprobación del gobierno aumentó de 34%, medido a principios de octubre, a 44% después de la intervención quirúrgica a Kirchner, según la consultora privada Managment & Fit.
   Sin embargo, la mayoría de los analistas considera que su cuadro de salud no será determinante para revertir la derrota que le anticipan en los distritos de Buenos Aires, Capital Federal, Santa Fé, Córdoba y Mendoza, los de mayor concentración urbana.
   dm

jueves, 10 de octubre de 2013

Argentina-política-elecciones-salud-gobierno,Enfoque
   Todos los hombres y mujeres de la presidenta argentina
   Por Daniel MEROLLA
   =(FOTOS ARCHIVO)=
   BUENOS AIRES, 10 Oct 2013 (AFP) - La presidenta argentina, Cristina Kirchner, convalece de una cirugía con su gobierno garantizado por un selecto círculo de hombres y mujeres, entre ellos un exmaoísta, un joven académico brillante, una economista antineoliberal, un temible secretario de comercio y Máximo, el hijo de la mandataria.
   Kirchner, de 60 años, sufrió los síntomas de un hematoma por un golpe en la cabeza en el peor momento posible, a poco más de dos semanas de las elecciones legislativas, el 27 de octubre, en las que pone en juego el control de ambas cámaras.
   A la jefa de Estado le quedan dos años de su segundo y último mandato pero está rodeada por una pequeña guardia pretoriana para consulta y ejecución de órdenes, cuya influencia no se mide por el cargo formal que ocupan.
   "Sólo confío en mis hijos", confesó recientemente la presidenta en una entrevista con un canal de TV. Pero en los hechos cuenta con un fiel equipo, a pesar de la fuerte concentración de poder que instaló el kirchnerismo durante la década que lleva en el gobierno.
   En cualquiera de los casos, todos eclipsan al vicepresidente Amado Boudou, de mala imagen en la opinión pública por denuncias judiciales en su contra, una de ellas por presunto enriquecimiento ilícito.
   "Las decisiones las toma la presidenta (aún en lecho de enferma) y las ejecuta el vicepresidente", despejó dudas esta semana el jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina, otro hombre que integra el entorno exclusivo de la mandataria.
   Los analistas y la prensa argentina le atribuyen un altísimo papel a Carlos Zannini, el secretario de Legal y Técnica de la Presidencia, puesto gris si los hay, que se convirtió en una pieza clave en el esquema gubernamental.
   Zannini, de 59 años, fue en la juventud militante maoísta pero se afilió al Partido Justicialista (PJ) en los años 80 para ser un compañero leal del extinto expresidente Néstor Kirchner (2003-2007) cuando era gobernador de la sureña y patagónica Santa Cruz.
   "Tengo que consultar con la señora", es la frase predilecta de Zannini cuando le preguntan si se tomará tal o cual medida, pues todas ellas pasan por su escritorio.
   De su puño y letra brotaron leyes claves como la estatización de los fondos jubilatorios, la asignación universal por hijo que subsidia a tres millones de familias o la antimonopólica Ley de Medios audiovisuales en medio de la disputa crónica con el poderoso multimedios Clarín.
   "No dejemos que el poder económico sustituya al estatal", dijo Zannini en una de sus escasísimas apariciones públicas en un acto partidario.
                    Los gladiadores de la presidenta
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   El funcionario más temido por los mercados y odiado por la oposición es Guillermo Moreno, un kirchnerista 'talibán' de 58 años, peronista de la primera hora, que cierra con mano de hierro el cepo cambiario que prohíbe vender dólares para ahorro.
   Moreno, con sus bigotes estilo década de los 70, supo aparecer con guantes de boxeo en nombre del gobierno en una asamblea del directorio de Papel Prensa que maneja Clarín.
   Quedó en la historia durante la huelga de 2008 de las patronales agrícolas cuando hizo desde el palco oficial en un acto el gesto de degüello (atravesar el cuello con el canto de una mano) para los exportadores de granos que no respetasen la ley.
   "Conseguimos que la oligarquía tenga que declarar la producción de trigo y de maíz. Es la primera vez que el Estado tiene, hectárea por hectárea, quién es el dueño", afirmó una vez.
   Una mujer que responde con lealtad a Kirchner es la gobernadora del Banco Central, Mercedes Marcó del Pont, desarrollista, proindustrialista y antineoliberal de 56 años, que garantiza desde su puesto el pago de la deuda con reservas monetarias.
   "Si no poníamos restricciones cambiarias, no parábamos la fuga de capitales", explicó en una oportunidad Marcó del Pont.
   Una estrella aparecida en el firmamento kirchnerista es Axel Kicillof, un joven profesor de economía de 42 años que nació a la política desde una agrupación izquierdista heterodoxa llamada TNT (Tontos pero no tanto).
   Autor del libro "Fundamentos de la teoría general. Consecuencias teóricas de Lord Keynes", es el viceministro de Economía y quien manejó la estatización de la petrolera YPF al confiscar acciones de la española Repsol.
   "Me ha tocado observar cómo grupos transnacionales usan las filiales en países donde les va bien para absorber dividendos a un ritmo mayor", justificó la confiscación.
   El hombre de más bajo perfil del kirchnerismo, pero clave en las decisiones, es Máximo (36 años), el único hijo varón del matrimonio Kirchner y líder sin cargo formal de la agrupación juvenil La Cámpora, cantera de funcionarios.
   No se le conocen en público, sin embargo, expresiones políticas y ni siquiera su voz.
   dm

miércoles, 9 de octubre de 2013



Agence France-Presse
Agence France-Presse

Presidenta argentina será operada de un hematoma por golpe en la cabeza

Por Daniel Merolla
 

La presidenta argentina, Cristina Kirchner, de 60 años, será operada el martes para extraerle un hematoma por un golpe en la cabeza, a tres semanas de elecciones legislativas en las que pone en juego el control del Congreso en mitad de su segundo y último mandato.
"La Presidenta presentó el domingo un hormigueo en su brazo izquierdo (...) constatando una transitoria y leve pérdida de fuerza muscular en el mismo miembro superior. Se indica la intervención quirúrgica que consiste en la evacuación del hematoma", dijo el centro médico Fundación Favaloro en un comunicado divulgado este lunes luego de la hospitalización de la mandataria.
Kirchner llegó a la Fundación, un reconocido sanatorio privado de investigación e internación, en el asiento del acompañante de un automóvil oficial, desde donde saludó a vecinos que le dieron voces de aliento.
Los médicos de la Fundación le habían detectado el sábado un coágulo entre el cerebro y el cráneo, a raíz de un traumatismo que sufrió el 12 de agosto pasado, sin síntomas ni estudios que mostraran en aquel entonces lesión alguna.
"No parece ser un tema grave. Toda neurocirugía trae riesgos, pero es sencilla", comentó a la AFP el cirujano especialista Carlos Schwartz.
La Presidenta se realizaba este lunes estudios prequirúrgicos en el sanatorio de la Fundación, en el centro de la ciudad, con el ejercicio temporario de la función presidencial de hecho en manos del vicepresidente, Amado Boudou (50 años), pese a que el traspaso no ha sido anunciado oficialmente.
Kirchner sufrió desde su primer mandato en 2007 (reelegida en 2011) varios cuadros de hipotensión pero el mayor problema de salud fue un diagnóstico de cáncer que resultó errado según se comprobó en una operación para extirparle la glándula tiroides en enero de 2012.
La noticia sobre el percance de salud aparece en medio de la campaña electoral y luego de la derrota sufrida en las primarias obligatorias del 11 de agosto en los distritos más poblados.
Boudou: "mantener la gestión"
El vicepresidente reemplazó este lunes a la presidenta al frente de dos actos protocolares en la Casa Rosada (sede del gobierno), donde dijo que recibió instrucciones de Kirchner de "seguir manteniendo la gestión".
Kirchner, una peronista de centroizquierda, se mantuvo en su residencia de Olivos (periferia norte) desde el comunicado oficial del sábado según el cual necesitaba reposo de un mes por un coágulo subdural.
La expectativa comenzó a reinar el lunes en los medios políticos y económicos sobre la salud de la jefa de Estado y su eventual reemplazo durante la convalescencia por el vicepresidente, resistido por la oposición.
Durante la operación de 2012, Boudou un exministro de Economía entre 2009 y 2011, asumió formalmente la presidencia durante 20 días.
El vice es un político con baja imagen positiva, según las encuestas, y está investigado en la Justicia por presunto tráfico de influencias en favor de una empresa gráfica, aunque no se han hallado pruebas en su contra.
El politólogo Rosendo Fraga, director de la consultora Nueva Mayoría, dijo a radio Continental que "la razón institucional hace inconveniente el traspaso. ¿Cuál es el problema? La campaña electoral. Dejar la presidencia a cargo de Boudou a tres semanas de las elecciones, va a ser para el oficialismo más desfavorable que favorable".
Unos 30 millones de argentinos renovarán en las urnas la mitad de los diputados y un tercio de los senadores en los comicios del 27 octubre.
"El tema de la salud de Kirchner va a modificar el escenario político, porque la mandataria tiene una centralidad que no es menor", comentó a radio Continental el director de la consultora Poliarquía, Fabián Perechodnik.
El diputado Ricardo Alfonsín, uno de los líderes de la oposición socialdemócrata, la segunda fuerza legislativa, advirtió que "no sería lo más conveniente que Boudou asuma debido a la situación de los juicios y de las denuncias que pesan en su contra".
Boudou fue acusado de favorecer a una empresa que imprime billetes y documentos oficiales al pedir al ente de recaudación fiscal que evite declararle la quiebra, pero luego el Estado estatizó la firma.
El marido de la mandataria, el expresidente Néstor Kirchner (2003-2007), con quien formó una pareja de conducción política desde la adolescencia, falleció en 2010 a causa de una crisis cardíaca luego de que le recomendaran moderar su actividad.
Los presidentes latinoamericanos enviaron a Kirchner sus deseos de recuperación. Este lunes el boliviano Evo Morales y el ecuatoriano Rafael Correa transmitieron su solidaridad, mientras el uruguayo José Mujica envió un mensaje personal para manifestar "que más allá de cualquier momentánea diferencia el afecto y el cariño se mantienen como siempre".
El fin de semana la brasileña Dilma Rousseff expresó la solidaridad con su "amiga", mientras el venezolano Nicolás Maduro y el colombiano Juan Manuel Santos le desearon una pronta recuperación.