viernes, 7 de septiembre de 2018
Genio con la pelota, inestable como DT
por Daniel Merolla
(publicado en internet por AFP)
El amor que Diego Maradona le profesa al fútbol lo lleva ahora a ser DT del mexicano Dorados, pero así como fue un genio con la pelota, no ha dado pie con bola en la dirección técnica
El contraste entre la carrera del argentino como jugador y su trayectoria como entrenador es el día y la noche: luminosa la primera, sombría la segunda.
Vivió su apogeo con goles de antología, asistencias mágicas y copas levantadas a granel. Las experiencias de conducción fueron efímeras y pura frustración.
Una vez dijo con todas las letras cuál es su vocación profunda: "Si me muero, quiero volver a nacer y ser futbolista para darle alegría a la gente".
Pero a los 57 años sólo puede jugar como entretenimiento entre amigos. Lo define con su proverbial humor: "Tengo menos piernas que una foto carnet, si quiero entrenar me desgarro hasta el hombro".
D10S está en todas partes -
Su pasión lo hace aterrizar en el 'Gran Pez' de Sinaloa, equipo que está penando sin victorias en la segunda división mexicana.
Como corresponde a un verdadero D10S, como le dicen en Argentina, estará en todas partes, porque no dejará su puesto de presidente honorario del Dinamo Brest de Bielorrusia.
Sería un desplante después de que los bielorrusos lo pasearon en camioneta por las calles. La multitud lo idolatraba. Hasta le regalaron un anillo de diamantes.
Con su carisma de personaje universal con teatrales apariciones, vuelve a la dirección técnica como en aquel debut en el modesto Mandiyú de la provincia de Corrientes (nordeste) en 1994. Balance: 6 empates, 5 derrotas y una sola victoria.
Muy pobre para quien había deslumbrado como campeón Mundial Sub-20 en Japón-1979 y campeón con su querido Boca Juniors en el torneo argentino en 1980.
En 1995 saltó a dirigir al popular Racing Club con bombos y platillos. El saldo fue de 3 derrotas, 6 empates y dos triunfos. Telón rápido y a otra cosa.
Nada que ver con su paso por el FC Barcelona entre 1982 y 1984, cuando ganó la Copa de la Liga, la Supercopa de España y la Copa del Rey. Y ni que hablar de su hora más gloriosa al ganar el Mundial de México-1986.
Su sendero como entrenador sufrió un parate de más de una década. El hombre que hizo vivir los momentos más felices de la historia a los hinchas de Nápoli de Italia no encontraba momento ni lugar para dirigir.
Memorable fue su paso por la escuadra napolitana: dos 'scudettos (los únicos hasta hoy), una Copa de la UEFA, la Copa de Italia y la Supercopa de Italia.
En 2008 abrazó por fin otro de los sueños de su vida: dirigir a la Selección que lo tiene como emblema.
La Albiceleste entró a duras penas en el Mundial de Sudáfrica-2010. Pero era la gran oportunidad de revivir laureles, con Lionel Messi, Sergio Agüero y Ángel Di María.
Se le reconoce un mérito: logró que Messi se sintiera más integrado al equipo. Pero la ilusión se hizo pedazos la tarde de la goleada 4-0, humillante, que le propinó Alemania en cuartos de final.
La receta del Chavo -
Trotamundos, transgresor y desafiante como siempre, llegó a Emiratos Árabes Unidos. Lo contrató Al Wasl (2011-2012) pero fue otro fiasco. Tuvo que marcharse.
Siguió en EAU como embajador deportivo y se sentó de nuevo en el banco de suplentes para dirigir a Al Fujairah, de la segunda división. Fue su mejor campaña. Ganó 7 de 11 partidos.
Estuvo al borde de lograr el ascenso pero un error infantil del arquero contra Khor Fakkan derivó en empate y se quedó con las manos vacías. Se fue solo, como quien se desangra.
En México, al menos, sentirá empatía. Desde esas tierras tocó el cielo con las manos en el Mundial-86. Y cuando se deprime dice tener un remedio: "Veo al Chavo y se me pasan los bajones".
jueves, 30 de agosto de 2018
La universidad argentina en la calle ante la mayor amenaza en 100 años
pro Daniel Merolla
Una masiva manifestación de profesores y estudiantes universitarios de Argentina atravesó el jueves calles y avenidas de Buenos Aires hasta confluir en un gran mitin en defensa de la enseñanza pública y contra la reducción de presupuesto educativo impuesto por el gobierno de Mauricio Macri.
La movilización con grandes cartelones y banderas de las 57 universidades estatales se inició temprano y terminó por la noche, en desafío a las intensas lluvias y al frío del invierno austral.
En Argentina hay unos dos millones de estudiantes universitarios, el 80% de ellos en casas estatales.
Hace 100 años el país estuvo a la vanguardia de la renovación progresista en las universidades con la Reforma Universitaria de 1918, gestada desde la ciudad de Córdoba (centro).
Aquel movimiento de estudiantes y docentes lanzó hace un siglo una huelga que terminó con el conservadurismo y el clericalismo en las aulas. Se impuso la autonomía universitaria, la libertad de cátedra y el gobierno tripartito de profesores, estudiantes y graduados.
La concentración final llenó la histórica Plaza de Mayo y varias cuadras de las tres avenidas aledañas, comprobó un periodista de la AFP.
"Es una marcha contundente. Protestamos por los aumentos ridículos de salarios que ofrece el gobierno y por la baja del presupuesto", dijo Carlos de Feo, dirigente de los docentes, en breve rueda de prensa en medio de los manifestantes.
La mayoría de las facultades del país están paralizadas desde hace cuatro semanas por una huelga de profesores. Sus salarios fueron ajustados sólo un 10%, sin otra oferta que esa, cuando el cálculo de la inflación anual que hizo el gobierno en un acuerdo con el FMI espera al menos un 32%.
Macri se había reunido brevemente esta semana con el Consejo de Rectores Universitarios y les dijo que por el ajuste acordado con el Fondo Monetario Internacional para recibir un salvamento financiero no habrá este año ni un peso más en obras, salarios o mantenimiento.
En medio de la marcha se conocían alarmantes datos de la corrida cambiaria que se ha convertido en pánico en los mercados, con una devaluación del peso de 13,52% sólo el jueves y 53% acumulada en el año.
"Presupuestamos todo a 16,70 pesos por dólar y hoy estamos con el tipo de cambio a 40 pesos. No podemos comprar materiales ni equipos de trabajo", dijo a la AFP Laura Ferrer, dirigente gremial docente.
Las columnas marcharon al compás de orquestas universitarias y de las federaciones de estudiantes. Se escucharon duros estribillos contra el gobierno en la ruidosa y colorida manifestación.
Solidaridad española -
La Confederación de Docentes Universitarios difundió un comunicado enviado al país por el colectivo español LaUniEnLaCalle, que reúne a profesores, investigadores, estudiantes y no docentes de las universidades públicas españolas.
"Hoy en gran parte del mundo las universidades y el resto del sistema educativo público sufren el acoso de políticas que buscan su control privado, como parte de un proyecto de orden social basado en los intereses de las corporaciones multinacionales que controlan los mercados”, dijo el colectivo en su declaración.
La UniEnLaCalle recordó que la universidad argentina "ha dado cinco Premios Nobel, tres de ellos en ciencias, y que hoy sufre un ataque desde el gobierno, mientras reduce impuestos a las grandes empresas y a la actividad financiera, y recorta el presupuesto de todo el sistema público educativo y de investigación".
En Argentina hay unos dos millones de estudiantes universitarios, el 80% de ellos en casas estatales.
Hace 100 años el país estuvo a la vanguardia de la renovación progresista en las universidades con la Reforma Universitaria de 1918, gestada desde la ciudad de Córdoba (centro).
Aquel movimiento de estudiantes y docentes lanzó hace un siglo una huelga que terminó con el conservadurismo y el clericalismo en las aulas. Se impuso la autonomía universitaria, la libertad de cátedra y el gobierno tripartito de profesores, estudiantes y graduados.
martes, 21 de agosto de 2018
La Caja de Pandora de la corrupción en Argentina
por Daniel Merolla
Hay una historia oficial de la megacausa que llaman "cuadernos de la corrupción". Eso quiere decir que hay otra historia. Por ahora la escriben los que ganaron el poder. Es un caso judicial de sobornos por millones de dólares, conmociona al gran empresariado como nunca antes en Argentina. Grandes magnates están en jaque. Pero no van a la cárcel tras declararse "arrepentidos" de entregar dinero para el financiamiento ilegal de la política.
Lo que algunos se preguntan es quién tiene la autoridad moral en Argentina para armar una cruzada de limpieza de los trapos sucios que taparon los contratos con el Estado en dictaduras o en democracia.
En el flanco político, el caso golpea a la expresidenta Cristina Kirchner y a una decena de exfuncionarios suyos. Roza también a hombres de negocios amigos o familiares del presidente Mauricio Macri.
Lo nuevo es que jamás hubo tantos y tan poderosos empresarios en capilla. Son al menos una veintena. Cada día surge otro nombre.
El empresario primo de Macri, Angelo Calcaterra, se declaró víctima de pedidos de dinero del kirchnerismo para financiar campañas electorales. Se sentó en el banquillo el número dos de la multinacional Techint, Luis Betnaza. Desfilan grandes empresarios como el constructor Carlos Wagner o Juan Carlos De Goycochea, de la española Isolux.
"No es la primera vez que importantes empresarios van a la cárcel, pero sí es inédito el número y el motivo", dijo a la AFP Sergio Morresi, politólogo de la Universidad Nacional de San Martín.
Se investiga una danza de millones de dólares en presuntas 'coimas' salidas de las arcas patronales como contribución a la política por debajo de la mesa.
"El sector empresario tiene un rol relevante en esta causa, incluido Techint", dijo a la AFP el politólogo Rosendo Fraga sobre la compañía ítalo-argentina con inversiones en 100 países.
¿Esta es la versión argentina del caso Odebrecht? ¿Hay un Lava Jato?
El riesgo de declarar contra una expresidenta que el establishment detesta es que las compañías están quedando en el ojo del temporal. Corren el riesgo de ser denunciadas y forzadas a pagar multimillonarias multas por inversores que se consideren estafados.
"El procesamiento y la detención de empresarios es un hecho novedoso y considerando la impopularidad y la impunidad que gozan los grandes empresarios es probable que sea bien recibido por la opinión pública", dijo a la AFP el sociólogo Ricardo Rouvier.
Morresi piensa que "un resultado posible es un verdadero avance en la transparencia, con condenas judiciales".
El show del juicio
El caso arranca con un chofer arrepentido que trasladaba a exfuncionarios kirchneristas. Él anotaba puntillosamente movimientos con supuestos bolsos de dinero. Es un tal Oscar Centeno, expulsado del ejército por mala conducta. Desde que declaró, permanece en libertad y escondido. Un exministro kirchnerista, Aníbal Fernández, dijo extrañado que Centeno "habla como Monzón y escribe com o García Márquez". En todo caso, lo que vale y pesa es la política. El poder no es una cuestión moral. Nujnca lo fue en la historia de la humanidad.
"No hay dudas de que los cuadernos describen con precisión el modo en que el kirchnerismo recaudó ilegalmente fondos durante siete años sin que saltara la alarma de ningún órgano de control", dijo a la AFP Nicolás Solari, de la consultora Poliarquía.
Las anotaciones de Centeno van de 2005 a 2015, períodos de gobierno del fallecido expresidente Néstor Kirchner y de su esposa y sucesora, Cristina Kirchner.
"¿Y ahora quién va a poner plata en la obra pública? Con el Lava Jato venimos soportando tres años de caída de actividad en Brasil", advirtió Miguel Acevedo, jefe de la poderosa Unión Industrial, quien no está implicado.
Los mercados reaccionaron con caídas de la Bolsa y la moneda. El riesgo país subió y es el mayor en el periodo de Macri. Cayeron acciones de empresas argentinas en Wall Street.
"Hemos visto cómo pueden escalar estos casos", dijo la consultora Capital Economics en referencia a Perú y Brasil. "Si el gobierno de Macri se ve envuelto será más difícil que las agresivas reformas económicas pactadas con el FMI pasen en el Congreso", añadió.
Indagatoria a Kirchner -
La expresidenta y senadora Cristina Kirchner, la política opositora de mejor imagen, compareció ante Claudio Bonadio, polémico juez investigador. Bonadio ha dicho a allegados que quiere llevarla a la cárcel. Ella se declara como "perseguida política" y lo llamó "juez enemigo". El parangón con el caso de Lula da Silva en Brasil salta a la vista. Está en la cárcel acusado de tener un departamento cuya propiedad niega. Encabeza por lejos las encuestas para las elecciones de noviembre, pero aún se ignora si será autorizado a presentarse. La incertidumbre domina en Brasil.
En el desfile de empresarios argentinos entraron los de la llamada "Patria Contratista", como se conoce a quienes se enriquecieron con obras y servicios públicos en dictadura y gobiernos democráticos.
El exjefe de gabinete Alberto Fernández denunció que los empresarios cercanos al poder salieron libres y que los que quedaron tras las rejas, por ahora, son kirchneristas.
"¿Alguien me puede explicar cómo es que el primo (de Macri) Calcaterra siendo miembro de la asociación ilícita está libre y todos los demás presos?", preguntó.
El dinero o la gloria
por Daniel Merolla
Un casi novato Lionel Scaloni anunciaba el nuevo plantel de la selección argentina de fútbol, el mismo día en que podía leerse en el diario Olé una implacable crítica de Diego Maradona al equipo que jugó el Mundial de Rusia-2018. Scaloni no evitó el misterio. Ni siquiera días después explicó su decisión. Pero como si fuera un eco de los reclamos de los hinchas, quedaro afuera los históricos, incluso Messi. Aparecieron sangre joven y figuras que lucían postergadas por los hasta ahora 'intocables'.
Una era de cambios se inauguró. Scaloni es un DT interino sin pergaminos. Es el sucesor temporario del despedido Jorge Sampaoli, tras el desencanto por la eliminación en el Mundial ante Francia (4-3) en octavos de final.
¿Cuándo y cómo dijo Messi que prefería no estar?. Integra una pléyade de grandes jugadores en sus clubes, pero que han marcado la última década de caídas con la albiceleste como Sergio Agüero (Manchester City, Inglaterra), Gonzalo Higuaín (AC Milan, Italia) y Ángel Di María (PSG, Francia).
- Maradona sin anestesia -
Nadie ha dicho una palabra sobre el nuevo proceso. Sólo había un clamor de los hinchas para que se fueran los que nunca pudieron ganar nada con la camiseta nacional.
En esa línea se ubica la declaración del legendario Maradona, máximo emblema de la Selección: "Los jugadores tienen su parte de culpa, y nunca se hicieron cargo, como nosotros en su momento sí lo hicimos. Son de otra generación".
El campeón mundial en México-1986 continuó de modo lapidario: "En la cabeza (de esos jugadores) resuena que estás salvado, que sólo tenés que correr y no transpirar la camiseta, como hacíamos en mi época. Si a mí me ponen la plata enfrente y la gloria, yo prefiero quedarme con la gloria".
Por ahora, Scaloni será el conductor frente a Guatemala el 7 de septiembre en Los Ángeles y contra Colombia el 11 de ese mes en Nueva York. Hay otras fechas FIFA disponibles en octubre y noviembre, pero sin partidos confirmados.
La Asociación del Fútbol Argentino (AFA) dice que está buscando un DT definitivo y que le ofreció el puesto a Pep Guardiola (Manchester City) pero que era demasiado caro. Guardiola lo desmintió, enojado.
Los sondeos revelan que en Argentina hay un entrenador que es el mayor objeto de deseo: Diego 'Cholo' Simeone.
"Simeone tiene una idea y la desarrolla, no se si es el mejor entrenador argentino, pero es un técnico respetable. El fútbol argentino no es como en Europa. Para tener un buen equipo hay que tener un buen dirigente, un buen entrenador y un concepto claro de cómo jugar", dijo César Menotti, DT campeón mundial en Argentina-1978, a la radio Güemes.
Maradona explicó por qué es una utopía: "No va a venir (Simeone) ni si le ponen un camión de guita (dinero). Creo que no quiere meterse en un quilombo (lío)", comentó respecto al rumbo errático de la dirigencia.
Mundialistas por obligación -
Scaloni nombró a 29 jugadores y no llamó a otro histórico, Nicolás Otamendi (Manchester City, Inglaterra), pero se sabe que lo quiere.
Entre los que venían postergados incluyó a Mauro Icardi (Inter, Italia), Paulo Dybala (Juventus, Italia), y Giovani Lo Celso (PSG, Francia). De la última hornada convocó a Lautaro Martínez (Inter, Italia) y Giovanni Simeone (Fiorentina, Italia).
Al menos tenía que nombrar, por contrato con los organizadores de los juegos amistosos, a siete mundialistas.
Otro histórico, el veterano Javier Mascherano (Hebei Fortune, China) había dicho adiós tras el Mundial. En su puesto aparecieron ahora Santiago Ascacíbar (Stuttgart, Alemania), Leandro Paredes (Zenit, Rusia) y Rodrigo Battaglia (Sporting, Portugal).
En la ofensiva, vienen pidiendo un lugar Cristian Pavón (Boca Juniors) y Matías Vargas (Vélez Sarsfield). A diferencia del plantel en Rusia, hay mayoría de menores de 30 años, salvo el arquero Franco Armani (River, Argentina) y el lateral Gabriel Mercado (Sevilla, España), que aportan su cuota de experiencia.
jueves, 2 de agosto de 2018
Un agradecido del boxeo, cuelga los guantes
Por Daniel Merolla
Lucas Matthysse, excampeón interino superligero del CMB y excampeón mundial wélter de la AMB, anunció este jueves su retiro de los rings, dos semanas después de su derrota por nocaut ante el pegador filipino Manny Pacquiao.
"Hoy decido colgar los guantes, se viene otra etapa en mi vida. Gracias a todos los que me siguieron en mi carrera por todo su cariño, que es lo mas lindo del boxeo", escribió en redes sociales el pugilista de 35 años, oriundo de la sureña ciudad de Trelew (Patagonia), en la provincia de Chubut. Durante más de una década estuvo radicado en la ciudad de Junín, en plena pampa húmeda.
Pacquiao, uno de los grandes boxeadores de la era contemporánea, lo venció por la vía rápida en el séptimo asalto de una pelea mantenida en Kuala Lumpur (Malasia). "Pacquiao es un gran boxeador, perdí ante una gran leyenda", declaró esa noche Matthysse.
"Orgulloso de haberme mantenido 10 años en el primer nivel mundial donde pelee con los mejores del boxeo. Fue lo más alto que aspiré y cumplí mi sueño de ser campeón mundial", dijo el boxeador apodado "La Máquina".
Su récord fue de 43 combates, con 38 victorias, 36 de ellas antes del límite y 5 derrotas, dos de ellas por nocaut.
Entre los momentos rutilantes de su carrera figura el triunfo ante el nigeriano Olesegun Ajose, en 2012 en Las Vegas. Se consagró aquella noche campeón interino de la categoría superligero del Consejo Mundial de Boxeo (CMB), al imponerse por nocaut técnico en el décimo round.
En 2015 batió por puntos en 12 vueltas al excampeón mundial OMB Ruslan Provodnikov en Nueva York. El título wélter de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB) lo obtuvo al derrotar por nocaut en el octavo asalto al tailandés Tewa Kiram, el 27 de enero de este año. El cinturón lo recuperó Pacquiao el 15 de julio al derribar al chubutense.
Una de las noches en que mordió el polvo y decepcionó a sus fanáticos fue el 14 de septiembre de 2013 cuando cayó por puntos en fallo unánime ante el estadounidense de origen puertorriqueño Danny García, quien lo había derribado en el penúltimo asalto.
martes, 24 de julio de 2018
El superhéroe no hace milagros
por Daniel Merolla
Contar con una superestrella mundial de fútbol no es garantía suficiente para ganar campeonatos. Podría decirse que tampoco es garantía necesaria. La historia enseña que todos los campeones las tuvieron. Argentina tuvo a Diego Maradona y ahora tiene a Lionel Messi. Podemos llamarlos el as de espadas, el genio, la ocatava maravilla, o cualquier otro adjetivo que surja como ocurrencia. Lo real es que convierten al juego en arte y al deporte en magia.
Pero ¿es suficiente con tenerlos?. El único período de la historia futbolera en que Argentina fue realmente una potencia mundial puede ubicarse entre los años 1975 y 1995. Fueron 20 años de esplendor. En ese lapso Argentina ganó dos campeonatos mundiales de mayores, en su casa en 1978 y en México-1986. Fue subcampeona en Italia-1990 y se perfilaba como candidata al título en Estados Unidos-1994 hasta el episodio del doping de Maradona que hundió al equipo sin remedio. También fue el canto del cisne del idolatrado 10. Pero sin Maradona, Argentina ganó por última vez copas América, la de Chile-1991 y Ecuador-1993. Después, cayó en un tobogán.
La esperanza albiceleste renació en el siglo XXI. Ganó sus dos primeras medallas de olímpicas, en Atenas-2004 y Pekín-2008. Ahora contaba con Messi, figura dominante de la época y cinco veces mejor jugador del mundo de la FIFA. Pero Messi no pudo levantar ni iuna sola vez la copa. Falló en Alemania-2006, aunque ni siquiera el DT José Pekerman lo tuvo en cuenta para el partido perdido en cuartos de final contra Alemania. Fue eliminada en Sudáfrrica-2010 y en Rusia-2018. Llegó a la final en Brasil-2018 pero la perdió.
¿Contar con el superhéroe fue suficiente?. A todas luces, no. Entonces, ¿no será que el período de rutilancia coincide con un proyecto firme y sostenido de la AFA para sostener y darle coherencia al proceso al margen de jugadores y entrenadores?. César Menotti, Carlos Bilardo, e incluso Alfio Basile, tuvieron ese apoyo. Sus selecciones nacieron y se consolidaron en canchas argentinas. Se reforzaron con superestrellas que jugaban en Europa, pero que se incorporaban como piezas claves, no como "salvadores". Maradona no jugó el Mundial Argentina-1978. Claudio Caniggia no fue tenido en cuenta para México-1986.
El fútbol argentino tiene una hermosa historia de estirpe futbolera, de maestros en el arte del balón, de genios. Jugadores con alma de acero, que sacaron a relucir talento y recursos aún en los momentos más sombríos de un partido. Aquel espíritu luce apagado. Argentina tuvo cracks cuando el país no competía a nivel internacional. Imposible saber si hubiesen podido ser campeones del mundo. Cuando Argentina volvió a la escena internacional sufrió el papelón del Desastre de Suecia-1958. Supo renacer de las cenizas con tiempo y perseverancia para sostener un plan de selecciones coherente. Los equipos podían perder, pero se sabía a qué jugaban. El campeonato local conservaba sus estrellas e ídolos lo suficiente para convertirlos en ejemplo para sus colegas y disfrute para los hinchas. El poder económico internacional monopoliza ahora las figuras. Y la Selección dejó de ser 'la prioridad número uno', como se consagró en aquellos años 70.
No es extraño que el equipo decepcione otra vez en Rusia-2018. Se perdió la brújula y el poder de decisión. Se perdió la identidad. Sólo quedó el valioso ADN de los jugadores. Pero un equipo no es un rejunte de buenos jugadores. Es el producto final de una manera de sentir y de jugar, defendida con orgullo y pasión. No existen los 'mesías' en el fútbol. Son once héroes convencidos los que deben entrar a la cancha. Si uno de ellos es superhéroe, mejor.
por Daniel Merolla
Contar con una superestrella mundial de fútbol no es garantía suficiente para ganar campeonatos. Podría decirse que tampoco es garantía necesaria. La historia enseña que todos los campeones las tuvieron. Argentina tuvo a Diego Maradona y ahora tiene a Lionel Messi. Podemos llamarlos el as de espadas, el genio, la ocatava maravilla, o cualquier otro adjetivo que surja como ocurrencia. Lo real es que convierten al juego en arte y al deporte en magia.
Pero ¿es suficiente con tenerlos?. El único período de la historia futbolera en que Argentina fue realmente una potencia mundial puede ubicarse entre los años 1975 y 1995. Fueron 20 años de esplendor. En ese lapso Argentina ganó dos campeonatos mundiales de mayores, en su casa en 1978 y en México-1986. Fue subcampeona en Italia-1990 y se perfilaba como candidata al título en Estados Unidos-1994 hasta el episodio del doping de Maradona que hundió al equipo sin remedio. También fue el canto del cisne del idolatrado 10. Pero sin Maradona, Argentina ganó por última vez copas América, la de Chile-1991 y Ecuador-1993. Después, cayó en un tobogán.
La esperanza albiceleste renació en el siglo XXI. Ganó sus dos primeras medallas de olímpicas, en Atenas-2004 y Pekín-2008. Ahora contaba con Messi, figura dominante de la época y cinco veces mejor jugador del mundo de la FIFA. Pero Messi no pudo levantar ni iuna sola vez la copa. Falló en Alemania-2006, aunque ni siquiera el DT José Pekerman lo tuvo en cuenta para el partido perdido en cuartos de final contra Alemania. Fue eliminada en Sudáfrrica-2010 y en Rusia-2018. Llegó a la final en Brasil-2018 pero la perdió.
¿Contar con el superhéroe fue suficiente?. A todas luces, no. Entonces, ¿no será que el período de rutilancia coincide con un proyecto firme y sostenido de la AFA para sostener y darle coherencia al proceso al margen de jugadores y entrenadores?. César Menotti, Carlos Bilardo, e incluso Alfio Basile, tuvieron ese apoyo. Sus selecciones nacieron y se consolidaron en canchas argentinas. Se reforzaron con superestrellas que jugaban en Europa, pero que se incorporaban como piezas claves, no como "salvadores". Maradona no jugó el Mundial Argentina-1978. Claudio Caniggia no fue tenido en cuenta para México-1986.
El fútbol argentino tiene una hermosa historia de estirpe futbolera, de maestros en el arte del balón, de genios. Jugadores con alma de acero, que sacaron a relucir talento y recursos aún en los momentos más sombríos de un partido. Aquel espíritu luce apagado. Argentina tuvo cracks cuando el país no competía a nivel internacional. Imposible saber si hubiesen podido ser campeones del mundo. Cuando Argentina volvió a la escena internacional sufrió el papelón del Desastre de Suecia-1958. Supo renacer de las cenizas con tiempo y perseverancia para sostener un plan de selecciones coherente. Los equipos podían perder, pero se sabía a qué jugaban. El campeonato local conservaba sus estrellas e ídolos lo suficiente para convertirlos en ejemplo para sus colegas y disfrute para los hinchas. El poder económico internacional monopoliza ahora las figuras. Y la Selección dejó de ser 'la prioridad número uno', como se consagró en aquellos años 70.
No es extraño que el equipo decepcione otra vez en Rusia-2018. Se perdió la brújula y el poder de decisión. Se perdió la identidad. Sólo quedó el valioso ADN de los jugadores. Pero un equipo no es un rejunte de buenos jugadores. Es el producto final de una manera de sentir y de jugar, defendida con orgullo y pasión. No existen los 'mesías' en el fútbol. Son once héroes convencidos los que deben entrar a la cancha. Si uno de ellos es superhéroe, mejor.
martes, 3 de julio de 2018
Gritos y susurros
por Daniel Merolla
La estridencia en el mundo de los medios electrónicos es ya insoportable. Hay periodistas que deberían ir a una clase de educación musical. Las melodías y las armonías tienen variaciones. Bajan, suben, vuelven a bajar, aparecen los medios tonos y se alternan con los 'crescendos'.
No es adecuado hablar en una única altisonancia, todo el tiempo y ante cualquier circunstancia. Cualquier canción o tema musical en un sólo 'tempo' sería una tortura. Los relatores monocordes o los periodistas que gritan, están torturando a sus audiencias.
Es un disparate decir "goool" o "lleva la pelota Fulano" en el mismo registro de voz.
Al fin de cuentas, le quitan emoción al relato o al comentario. También aburre el discurso en voz baja. Puede volverse inaudible por tedio del oyente.
Leer poesía, buenos poemas, sería otra forma de reeducación. Aquellos que no advierten este mal contemporáneo, simplemente es porque también se expresan a los gritos o en voz alta, sin variaciones. Hartan.
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