miércoles, 11 de octubre de 2017

SuperMessi salva el orgullo de una Argentina a la deriva

por Daniel Merolla

(publicado en internet por AFP)


Otra hazaña del SuperMessi le devolvió el alma al cuerpo a Argentina y la hizo volar al Mundial, pero sin poder ocultar que el equipo sigue a la deriva, sin identidad, sin hacer honor a una histórica estirpe de buen juego.
Se agotaron las metáforas y las imágenes para hablar de Lionel Messi, de profesión futbolista y natural de Rosario (al norte), la tercera ciudad del país, medio urbana y medio provinciana. Cuna de cracks. Futbolera de alma.
El delantero metió los tres goles para un 3-1 de la albiceleste frente a Ecuador, en la última noche de la dura clasificatoria regional. Fueron tres goles providenciales. Argentina estaba cada vez más lejos del Mundial de Rusia-2018 y demasiado cerca de las llamas del infierno.
¿Es suficiente para creer en la albiceleste? "Hay que prepararse bien. Hay tiempo pero no mucho. Estos chicos se sacaron un edificio de encima", dijo a radio 10 Oscar Ruggeri, exdefensor y campeón mundial en México-1986.

Dios existe -
"Gracias Messi, Dios existe", dijo casi de madrugada del miércoles el roquero Bono en un estadio de La Plata (al sur). El irlandés conquistó de nuevo, por si hiciera falta, los corazones de 42.000 de sus seguidores cuando postergó el comienzo del recital de U2. Había tocado la banda del ex Oasis Noel Gallagher. Y la gente pudo ver el partido en pantalla gigante. Fue un momento de éxtasis.
Los gritos de gol de millones de aficionados fue atronador en cada rincón de Argentina. Pero fue un alarido de alivio, de angustia contenida, de furia desatada después de tanto sufrimiento y decepción. Pero la gente (adulta) no cree en los reyes magos ni en los cuentos de hadas dentro de la cancha.
Después de desahogarse, todo el mundo volvió a poner los pies sobre la tierra. Nadie festejó. No hay nada que festejar. Alrededor del Obelisco, tradicional escenario de celebraciones en Buenos Aires, no se juntaron más que unos 100 desvelados.
"A Messi sólo puedo decirle gracias, y quiero que salgas campeón del mundo más por vos que por mí. Es el mejor del mundo que hoy lo vuelve a demostrar", dijo el escritor Eduardo Sacheri, autor de numerosos cuentos futboleros, aunque se lo conoció internacionalmente por la novela que inspiró la película 'El secreto de sus ojos', ganadora de un Oscar a la mejor película en idioma no inglés.
Messi hizo la hazaña, pero que el árbol no tape el bosque. Argentina no llegó por casualidad a sufrir con la soga al cuello. Si fuera el campeonato local, estaba por irse al descenso.

- Soledades -
Ricardo 'El Bocha' Bochini, exjugador, ídolo e integrante del plantel campeón mundial en México-1986, lo había dicho sin anestesia: "Messi no tiene con quien jugar. Nadie se mueve para recibir el pase". Una verdad que puede comprobar un niño de las juveniles de un club y que no parece ser entendida por la larga cadena de entrenadores que pasaron por la Selección. ¿Lo entenderá Jorge Sampaoli?
"Contra Ecuador se han visto unas estructuras mejores para rodear a Messi. Pero ahora que hay más tiempo el entrenador tiene que presentar su proyecto, se tiene que debatir qué juego se va a desarrollar", opinó el DT campeón del mundo en Argentina-1978 César Menotti.
Uno de los jugadores más criticados por la prensa local y resistidos por un sector de la afición es el volante Ángel Di María. Pero el 'Fideo' Di María fue el mejor socio y acompañante de Messi. Volvió a demostrarlo en Quito, donde los 2.850 metros no parecen hacerle mella ni a él ni al crack del Barcelona.
En la noche quiteña apareció el temperamento y la inteligencia de Enzo Pérez. Fue un acierto de Sampaoli. Pero la deuda del conjunto sigue viva. El SuperMessi puede cumplir más hazañas, pero si no se forma un equipo en serio, Rusia será otra herida en el orgullo.
Los sufridos del Tablón

por Daniel Merolla

(publicado en internet por AFP)


Los hinchas saltaron de sus asientos del bar 'Tablón', cerca del Obelisco, y gritaron a voz en cuello los goles de Lionel Messi. Volaron los pedazos de pizza de sus platos y se volcaron los vasos de cerveza pero a nadie le importó.
Fue un escenario como como el de millones de hogares, casas de comidas, clubes o cualquier lugar donde hubiera un televisor.
La ansiedad podía palparse en el aire para ver un partido dramático contra Ecuador (3-1) en Quito, por la clasificatoria sudamericana al Mundial de Rusia-2018. "¡Olé, olaaaa, vamos, vamos Argentinaaaa!" gritaron a coro con el pitazo final del árbitro.
En medio de un batallón de argentinos que se mordían los codos de los nervios, un brasileño carioca, Marcos Mouras, de 28 años, le dijo a la AFP la definición más acabada: "Messi es un ET, es de otro planeta, no es de este mundo". Y del equipo dijo que lo vio más ordenado".

- "Despacito, ¡por favor!" -
Lautaro González, un empleado de 35 años, oriundo de la periferia sur, dijo a la AFP que "había que ir despacito, poquito a poquito. El 2-1 no servía, no podíamos estar tranquilos".
A su lado, Maximiliano Lacasa, otro empleado de 36 años, se proclamó "SanMessiano, o sea devoto de San Messi". "Adoro a Messi, gracias a Dios lo tenemos".
Pablo Ramos, de 34 años, oriundo de Jujuy, dijo que veía al equipo "irregular aún, o sea que todo es un sufrimiento".
Un silencio mortal, de cementerio se adueñó del ambiente cuando Romario Ibarra metió ese gol como un rayo de la ira divina. Era la prueba de que este equipo albiceleste es una causa perdida, un error de la naturaleza.
"¡Uuff!, bramaban enfurecidos los fanáticos cuando Nicolás Otamendi o Lucas Biglia o Eduardo 'Toto' Salvio titubeaban, se enredaban con la pelota o la perdían en forma infantil.

Estallidos -
Pero el bar atestado y adornadas sus paredes con banderines y camisetas de los clubes argentinos, estalló como si hubieran lanzado una bomba cuando Messi rompió el hechizo de no poder hacer un gol.
El último gol argentino había sido en contra frente a Venezuela (1-1).
En la calle no había un alma. Parecía un toque de queda. Desde la perdida final del Mundial Brasil-2014 ante Alemania que no se veía tanta pasión. Pero el ambiente era de frialdad y escepticismo con un equipo que no enamora. Que no se metió en todos estos años en el corazón de los aficionados.
Los hinchas transitaron horas de angustia antes del encuentro.
"Solo un milagro los salvaba. Rezamos por ellos", dijo a la AFP con rostro acongojado María Córdoba, detrás del mostrador de su tienda de óptica.
La espina clavada que desvela a Messi

por Daniel Merolla

(publicado en internet por AFP)

A Lionel Messi no le alcanza con ser uno de los mejores futbolistas de la historia, ser millonario, tener una bella esposa y dos hijos, batir récords o ganar copas a manos llenas. Lo desvela no triunfar con la selección argentina.
Messi se siente incompleto. Vive como una deuda insoportable no haber ganado un Mundial o una Copa de mayores con la albiceleste.
El delantero se juega el martes ante Ecuador en Quito uno de los más duros desafíos: evitar que la selección quede afuera del Mundial Rusia-2018. Sería otra catástrofe para su ambición y para toda la Argentina futbolera.
Lo ha dicho con todas las letras: "La espina que me queda en mi carrera es la selección, que jugamos varias finales y no ganamos ninguna".
Pueden no creerle. Se puede pensar que ya tiene mucha plata, que le importa más su éxito incomparable en el FC Barcelona, que no siente la camiseta. O que no canta el himno en la ceremonia previa.
Pero ¿hay pruebas de cuál es su sueño?. La noche del jueves en el estadio La Bombonera, antes del triste empate 0-0 con Perú, se vio por televisión una extraña imagen.

Una fiera -
La cámara hacía el paneo de las caras de los jugadores. Se detuvo en Messi. Sonaba el himno argentino. La gente coreaba "ooo juremos con gloria morir...". Messi, no. Tenía una mirada temible. Parecía fulminar a algo o a alguien con los ojos. Su rostro tenía un ligero temblor, una mueca de furia. Preparaba la máquina de apilar rivales.
Minutos después se vio que el volcán le bullía adentro. Se empecinaba en gambetear a cuanto peruano se le cruzaba. Quería hacer el gol por sí solo. Lo que menos le conviene.
Uno de los mejores jugadores argentinos de la historia, Ricardo 'El Bocha' Bochini, acaba de formular una sentencia: "Messi no tiene con quien jugar. Nadie se mueve para recibir el pase", pontificó. El ballet, a su alrededor, no funciona.
Enrique Domínguez, su entrenador en juveniles de Newell's, dijo a la AFP que si bien Leo "tiene un carácter muy especial que no muestra mucho, se debe sentir muy angustiado".
Alguna vez el campeón mundial en México-1986, DT, filósofo y empresario Jorge Valdano dijo que Messi parece inofensivo y de pronto se convierte en "un arma de destrucción masiva".

Tragame tierra -
Messi es como Peter Parker, el joven maravilla del cómic que oculta ser 'El hombre araña' en la identidad de un inocente repartidor de pizza. Nunca negó su timidez. Es de esas personas que no lucen por el carisma. Es uno de aquellos a los que cuesta encontrar en medio de una fiesta.
Otra prueba, vaya paradoja, fue su renuncia a la selección. Fue conmovedor verlo comerse literalmente el césped del MetLife Stadium de East Rutherford -vecina de Nueva York-. Acababa de tirar afuera su penal en la tanda que Argentina terminó perdiendo contra Chile la final de la Copa América Centenario-2016. Se quería morir, quería que la tierra se lo tragase.
"Para mí se terminó la selección. Ya lo intenté mucho, me duele no ser campeón con Argentina y me voy sin lograrlo. Es increíble, pero no se nos da. Son cuatro finales las que me tocó perder", anunció. Cayó con Brasil en la Copa América Venezuela-2007, con Alemania en el Mundial Brasil-2014 y también con Chile en la Copa América-2015.
Sólo alguien que ama tanto puede sentirlo así. "Cambiaría mis cinco Balones de Oro (mejor jugador FIFA) por un Mundial", dijo una vez.
Cuando le preguntaron qué libro prefiere, dijo 'Martín Fierro', el poema nacional. La comida que más le gusta es el asado con ensalada. Su lugar en el mundo es la natal Rosario (300 km al norte de Buenos Aires). Es donde invierte dinero y donde se casó con Antonela, la novia deseada desde la infancia.
"No le pesa la responsabilidad. Yo lo vi con 11 o 12 años luchando contra rivales que lo duplicaban en tamaño y nunca se achicó", dijo Domínguez. Tal vez por eso se quedó concentrado sin distracción ni familia antes de viajar a Ecuador. Con la espina clavada.

sábado, 7 de octubre de 2017

Los estadios no hacen goles

por Daniel Merolla

(en internet por la AFP)

Argentina aprendió la dura lección de que sin la inspiración goleadora de Lionel Messi ni ensamble colectivo, no se ganan partidos con los estadios como la ruidosa Bombonera, donde una defensa heroica de Perú (0-0) la dejó casi afuera del Mundial de Rusia-2018.
¿Quién puede hoy en el fútbol mundial asustarse con una cancha que realmente tiembla cuando millares saltan y rugen enloquecidamente? Más que cambiar el tradicional escenario del Monumental como si fuera un influjo mágico, la albiceleste debería recuperar su juego de conjunto, con alma y vida.
La confusión y pérdida de rumbo la pintó de cuerpo entero el DT de Perú, el argentino Ricardo 'Tigre' Gareca'. "La cancha de Boca es para Boca, que también ha perdido campeonatos jugando aquí", reflexionó.
Otra triste comprobación que sufrieron los argentinos en la noche del jueves es que no alcanza con el vértigo y el protagonismo para llevarse por delante al adversario. Fue un un 'deja vu' fue ver la impotencia por marcar un gol, como le sucedió en la fecha anterior con Venezuela (1-1). Tropezó una y otra vez con una muralla defensiva.
Ahora su suerte pende de un hilo. Argentina está aferrada a una rama que cuelga al borde del abismo. Debe jugar la última fecha contra Ecuador en la altura de Quito, que siempre le ha resultado un obstáculo duro de superar. Y depende en forma eventual de otros resultados.
Ha perdido la quinta plaza que ocupaba con derecho a una repesca de partido y revancha frente a Nueva Zelanda. Se la arrebató Perú, que resistió a pie firme las embestidas de los argentinos. Cuando las valientes trincheras peruanas eran atravesadas, aparecía Pedro Gallese, un titán en el arco.

- Pólvora mojada -
Lo raro es que el DT Jorge Sampaoli no pareció extremadamente preocupado o por lo menos lo disimula muy bien en público. El casildense dijo sin alterarse: "El equipo se sostuvo conviviendo en campo del rival, en el área rival, generó situaciones de gol y eso alienta a pensar que, seguramente, va a acercarse al Mundial. Con la convicción de hoy, vamos a estar en el Mundial". No hubo autocrítica.
Los cambios introducidos por Sampaoli mejoraron la profundidad del ataque. Argentina estuvo a tiro de marcar con remates francos y a quemarropa de Darío Benedetto y Alejandro 'Papu' Gómez. Los disparos de Messi fueron desviados o rebotaron en un poste o contra una defensa amurallada. Y la decepción volvió a cundir entre los aficionados.
Otro error que no parece asimilar Argentina es lo intolerable de esperar en forma estática el pase del poseedor de la pelota. Si no hay desmarque ni varias opciones de pase, a los eventuales receptores se los devoran los defensores. Es una verdad demasiado elemental.
La desesperación se contagió hasta Messi. El atacante se empecinó como nunca en maniobras individuales, en apilar rivales casi enceguecido, como obsesionado en darle a los aficionados esa alegría que tanto le piden y esperan.
Si uno observa fríamente los apellidos de la albiceleste es, sin duda, una escuadra jerarquizada. Jugadores veteranos y de temperamento como Javier Mascherano o Gabriel Mercado e incluso un irregular Ángel Di María, le dan empuje, fuerza y corazón. Pero no alcanza. El equipo está vacío de ideas.
Argentina viene de perder tres finales, la del Mundial Brasil-2014 con Alemania y las de dos Copas América con Chile. La última vez que ganó algo fue en la Copa América de Ecuador-1993 y el Mundial de México-1986. Ya son piezas de museo para un país que tiene tantas estrellas en danza en el fútbol internacional.
Todavía le queda un tiro en la recámara. Si falla, no habrá Mundial para Messi y compañía.

Horas desesperadas

por Daniel Merolla

(publicado en internet por AFP)

La Argentina de Lionel Messi quedó la noche del jueves al borde de quedarse afuera del Mundial de Rusia-2018 al empatar 0-0 con Perú, perfilado para una repesca tras resistir con heroica defensa y Pedro Gallese como titán imbatible en el arco.
Por la anteúltima fecha de la clasificatoria de Sudamérica, de nada sirvió a la albiceleste que la empujara desde las colmadas tribunas el atronador griterío de 50.000 hinchas en el mítico estadio La Bombonera de Buenos Aires. Quedó relegada al sexto puesto con las manos vacías por ahora.
La escuadra peruana atrapa por el momento una opción de partido y revancha con Nueva Zelanda. Aún debe jugar con Colombia en Lima. La última vida que le resta a los argentinos la pondrá en juego frente a Ecuador en la altura de Quito el próximo martes.
Apenas hubo relámpagos del talento de Messi, otra vez sin compañía, sin socios para devolverle un pase redondo, en un equipo sin noción de conjunto, aunque 'Leo' también abusó de jugadas individuales.
Algo extraña, frente a tanta decepción de los aficionados, fue la declaración del DT albiceleste, Jorge Sampaoli, al asegurar que sigue "esperanzado y muy confiado" en que la escuadra se clasificará al Mundial.
Más realista, el DT argentino de Perú, Ricardo Gareca, opinó sobre la escuadra de su país que cambiar "tres técnicos (Gerardo Martino, Edgardo Bauza y Sampaoli) en una clasificatoria es improbable, y nunca hay espacio para que el técnico y jugadores puedan proyectar algo".

Batalla épica -
El lance se planteó entre un equipo protagónico casi absoluto con la pelota, la albiceleste, y otro agazapado en defensa, el albo de la banda roja. Fue un asedio sin tregua y sin luces de Argentina. Un partido de nervio y pierna fuerte, sin dar ni pedir cuartel.
Los peruanos defendieron como leones. Aldo Corzo obstruía, Miguel Araujo cubría las espaldas, Alberto Rodríguez se lanzaba sobre quien pisara el área y Miguel Trauco ponía el alma en cada avance local.
Renato Tapia se multiplicaba para cubrir cada flanco. Yoshimar Yotún se unía a la barrera de hierro y fuego. También trataba, junto Edison Flores, de congelar el ritmo, de conservar algo el balón.
Sergio Peña retrocedía para sumarse al compacto bloque, sin descuidar la faz ofensiva. Jefferson Farfán le ponía el corazón a la marca. Paolo Guerrero permanecía ajeno, como si estuviera en otro partido, porque el asedio argentino era hegemónico.
Pese al cerrado dispositivo, no le faltó a Perú una amenaza al arco de Sergio Romero cuando Farfán pateó a quemarropa con la zaga argentina clavada en el suelo.
Sobre héroes y murallas -
Messi era el receptor de todos los ataques, como siempre. Pero lució empecinado en la maniobra individual. Tropezó una y otra vez contra el muro peruano. Su botín mágico despertó con un zurdazo esquinado, un remate en el poste o un centro milimétrico que Darío Benedetto cabeceó afuera.
El mayor desequilibrio lo provocaban Marcos Acuña y Alejandro Gómez. Pero otra vez, como en toda la clasificatoria, Argentina desnudó su carencia de ideas claras. Careció del concepto elemental del fútbol de mostrar opciones de pase a quien lleva la pelota. Dominio sin sorpresa. Vértigo vacío.
La desesperación cundió en la albiceleste. El arquero Pedro Gallese empezaba a convertirse en héroe. Le tapó tiros de gol a Benedetto dos veces, a Lucas Biglia y a Gómez. Fogueado en mil combates, Javier Mascherano se adelantaba y encendía a sus compañeros. Gabriel Mercado escalaba por el flanco derecho. Ganaba la presión de los peruanos.
Sampaoli buscó sabiduría con Fernando Gago, pero éste se torció una rodilla solo. Entró Emiliano Rigoni y tiró afuera un pase-gol de Messi. Argentina no supo salir de la astuta trampa defensiva peruana.

viernes, 15 de septiembre de 2017


La Plaza de Mayo de nuevo caja de resonancia, por el desaparecido 30.001

por Daniel Merolla

(publicado en internet por la agencia AFP)


La familia del artesano y activista pro-mapuche desaparecido en Argentina en medio de una represión policial a una comunidad sureña recusó el jueves al juez de la causa tras acusarlo de inacción, anunció su hermano Sergio durante una ronda con Madres de Plaza de Mayo.
"Recusamos al juez (Guido) Otranto porque no está haciendo nada. Queremos una investigación imparcial. Es clara la responsabilidad de Gendarmería (policía militarizada) y de la ministra de Seguridad (Patricia Bullrich). Y si le corresponde, al presidente (Mauricio) Macri, también", dijo en rueda de prensa.
La declaración de Sergio Maldonado fue pronunciada en un alto de la tradicional ronda alrededor de la Pirámide de Mayo, frente a la Casa de Gobierno, entre decenas de manifestantes que cantaban "¡vivo lo llevaron, vivo lo queremos!".
"¡Queremos que aparezca con vida ya!. Esto es la misma metodología de desaparición de la dictadura", declaró a su lado Nora Cortiñas, líder de Madres Línea Fundadora, abrazada a la también dirigente del grupo, Mirta de Baravalle y a Sergio Maldonado, al frente de cartelones con la foto del artesano de 28 años que lleva 44 días desaparecido.
La desaparición ocurrió el 1 de agosto cuando tres escuadrones de Gendarmería persiguieron a mapuches de la pequeña comunidad Pu Lof de Cushamen, cercana a la precordillera de Los Andes, a 1.900 Km al sur, en la Patagonia.
Los mapuches habían cortado una ruta el día anterior, en demanda de tierras que pertenecieron a sus ancestros. Pu Lof ocupa un predio propiedad del magnate Luciano Benetton.
"Queremos otro juez porque no se hace nada para que aparezca Santiago. No sé por qué", planteó su hermano. La familia cuestiona que en las primeras semanas no hubo indagatorias ni peritajes y se presentaron pruebas que los abogados consideraron falsas.
Tras la presión de dos multitudinarias movilizaciones en Buenos Aires y demandas de organismos internacionales, el 24 de agosto la justicia calificó el hecho como "desaparición forzada". Es el primer caso de este tipo desde la restauración de la democracia en 1983.
El caso pasó a ser cuestión de Estado cuando reclamaron a Macri por Maldonado el Comité de Desaparición Forzosa de Naciones Unidas, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) de la OEA, Amnistía Internacional y centenares de personalidades mundiales de diversos sectores sociales.
"Ahora, ahora, resulta indispensable, aparición con vida y el gobierno es responsable", cantaron el jueves los manifestantes. Testigos aseguraron que Maldonado fue capturado por gendarmes en medio de la huida de los indígenas bajo fuego de disparos de goma y de plomo.
Macri ha dicho en una breve declaración al canal de TV América que el gobierno está comprometido en la búsqueda del militante.
Sentencia en el operativo que inició el terrorismo de Estado

por Daniel Merolla

(publicado en internet por la AFP)


Un tribunal dará sentencia el viernes en el histórico juicio por crímenes de lesa humanidad durante la ocupación militar de Tucumán (norte de Argentina), que empezó en democracia en 1975 y siguió en dictadura (1976-83), con 17 imputados y 266 víctimas, tras 15 meses de audiencias.
La orden de lanzar el operativo de represión dada por la expresidenta Isabel Perón (1974-76) fue el comienzo del terrorismo de Estado que sufrió Argentina hasta 1983.
Entre los desaparecidos del denominado 'Operativo Independencia' hay seis mujeres que sufrieron secuestro embarazadas y cuyos hijos son aún buscados por Abuelas de Plaza de Mayo, quienes llevan resueltos los casos de 124 nietos apropiados por represores durante el régimen en todo el país.
"Es un caso único en la Argentina, donde hubo una ocupación militar dentro del propio país, porque el ejército se instaló en el sur tucumano de la misma manera en que se ocupa una nación extranjera", dijo a la prensa local el fiscal del caso, Pablo Camuña.
La justicia argentina lleva dictadas 703 condenas a comandantes, jefes y subordinados de las fuerzas armadas o de seguridad desde que fueron derogadas en 2003 las leyes de amnistía por el gobierno del fallecido expresidente Néstor Kirchner (2003-2007).
Entre los sentenciados estuvieron el destituido general golpista y dictador Jorge Videla, quien falleció en una celda común en 2013. La megacausa 'Operativo Independencia' está en manos de un tribunal tucumano, 1.250 km al norte de Buenos Aires.
Isabel Perón fue la primera presidenta mujer de Argentina. Heredó el poder por su condición de vicepresidenta en el momento del fallecimiento en ejercicio de la presidencia de su marido, el tres veces exmandatario Juan Perón.
Los militares realizaron "censos, control territorial, intervención absoluta de la sociabilidad de cada uno de los pueblos, con bases y centros clandestinos diseminados por todo Tucumán", sostuvo Camuña.
Durante el juicio, con 455 testigos y decenas de pruebas documentales, "se pudieron reconstruir las líneas centrales del primer capítulo masivo del plan sistemático de persecución y exterminio de la población y el primer caso de terrorismo de estado de nuestra historia", agregó.
El aniquilamiento -
Aquel decreto presidencial que dispuso "el aniquilamiento de elementos subversivos" fue uno de los argumentos usados desde 2003 en los juicios por abogados defensores de los militares de la dictadura como pretexto para justificar las desapariciones de millares de personas, persecuciones, prohibiciones y exilios.
Durante el gobierno de la última esposa de Perón entró en acción una organización paramilitar y parapolicial con apoyo civil, denominada Triple A, que comenzó a aplicar por primera vez en Argentina el método de desaparición forzada.
En los primeros casos los opositores políticos aparecían enseguida acribillados a balazos. Isabel Perón fue derrocada el 24 de marzo de 1976.
"El Ministerio Público Fiscal pidió en su alegato final prisión perpetua para 10 de los 17 imputados, y penas de entre tres y 20 años de prisión a los restantes", dijo en un comunicado Abuelas de Plaza de Mayo. Los acusados son exmilitares y expolicías.
En Tucumán actuaban organizaciones armadas de izquierda, que fueron totalmente desbaratadas. Durante la represión se sembró el terror y desaparecieron dirigentes obreros, estudiantiles y profesionales.
Después de la lectura del fallo, que organismos humanitarios esperan condenatorio en la mayoría de los casos, previsto para las 15H00 locales (18H00 GMT), se han organizado mitines y un festival artístico en una plaza céntrica tucumana.