Los estadios no hacen goles
por Daniel Merolla
(en internet por la AFP)
Argentina aprendió la dura lección de que sin la inspiración goleadora de Lionel Messi ni ensamble colectivo, no se ganan partidos con los estadios como la ruidosa Bombonera, donde una defensa heroica de Perú (0-0) la dejó casi afuera del Mundial de Rusia-2018.
¿Quién puede hoy en el fútbol mundial asustarse con una cancha que realmente tiembla cuando millares saltan y rugen enloquecidamente? Más que cambiar el tradicional escenario del Monumental como si fuera un influjo mágico, la albiceleste debería recuperar su juego de conjunto, con alma y vida.
La confusión y pérdida de rumbo la pintó de cuerpo entero el DT de Perú, el argentino Ricardo 'Tigre' Gareca'. "La cancha de Boca es para Boca, que también ha perdido campeonatos jugando aquí", reflexionó.
Otra triste comprobación que sufrieron los argentinos en la noche del jueves es que no alcanza con el vértigo y el protagonismo para llevarse por delante al adversario. Fue un un 'deja vu' fue ver la impotencia por marcar un gol, como le sucedió en la fecha anterior con Venezuela (1-1). Tropezó una y otra vez con una muralla defensiva.
Ahora su suerte pende de un hilo. Argentina está aferrada a una rama que cuelga al borde del abismo. Debe jugar la última fecha contra Ecuador en la altura de Quito, que siempre le ha resultado un obstáculo duro de superar. Y depende en forma eventual de otros resultados.
Ha perdido la quinta plaza que ocupaba con derecho a una repesca de partido y revancha frente a Nueva Zelanda. Se la arrebató Perú, que resistió a pie firme las embestidas de los argentinos. Cuando las valientes trincheras peruanas eran atravesadas, aparecía Pedro Gallese, un titán en el arco.
- Pólvora mojada -
Lo raro es que el DT Jorge Sampaoli no pareció extremadamente preocupado o por lo menos lo disimula muy bien en público. El casildense dijo sin alterarse: "El equipo se sostuvo conviviendo en campo del rival, en el área rival, generó situaciones de gol y eso alienta a pensar que, seguramente, va a acercarse al Mundial. Con la convicción de hoy, vamos a estar en el Mundial". No hubo autocrítica.
Los cambios introducidos por Sampaoli mejoraron la profundidad del ataque. Argentina estuvo a tiro de marcar con remates francos y a quemarropa de Darío Benedetto y Alejandro 'Papu' Gómez. Los disparos de Messi fueron desviados o rebotaron en un poste o contra una defensa amurallada. Y la decepción volvió a cundir entre los aficionados.
Otro error que no parece asimilar Argentina es lo intolerable de esperar en forma estática el pase del poseedor de la pelota. Si no hay desmarque ni varias opciones de pase, a los eventuales receptores se los devoran los defensores. Es una verdad demasiado elemental.
La desesperación se contagió hasta Messi. El atacante se empecinó como nunca en maniobras individuales, en apilar rivales casi enceguecido, como obsesionado en darle a los aficionados esa alegría que tanto le piden y esperan.
Si uno observa fríamente los apellidos de la albiceleste es, sin duda, una escuadra jerarquizada. Jugadores veteranos y de temperamento como Javier Mascherano o Gabriel Mercado e incluso un irregular Ángel Di María, le dan empuje, fuerza y corazón. Pero no alcanza. El equipo está vacío de ideas.
Argentina viene de perder tres finales, la del Mundial Brasil-2014 con Alemania y las de dos Copas América con Chile. La última vez que ganó algo fue en la Copa América de Ecuador-1993 y el Mundial de México-1986. Ya son piezas de museo para un país que tiene tantas estrellas en danza en el fútbol internacional.
Todavía le queda un tiro en la recámara. Si falla, no habrá Mundial para Messi y compañía.
sábado, 7 de octubre de 2017
Horas desesperadas
por Daniel Merolla
(publicado en internet por AFP)
La Argentina de Lionel Messi quedó la noche del jueves al borde de quedarse afuera del Mundial de Rusia-2018 al empatar 0-0 con Perú, perfilado para una repesca tras resistir con heroica defensa y Pedro Gallese como titán imbatible en el arco.
Por la anteúltima fecha de la clasificatoria de Sudamérica, de nada sirvió a la albiceleste que la empujara desde las colmadas tribunas el atronador griterío de 50.000 hinchas en el mítico estadio La Bombonera de Buenos Aires. Quedó relegada al sexto puesto con las manos vacías por ahora.
La escuadra peruana atrapa por el momento una opción de partido y revancha con Nueva Zelanda. Aún debe jugar con Colombia en Lima. La última vida que le resta a los argentinos la pondrá en juego frente a Ecuador en la altura de Quito el próximo martes.
Apenas hubo relámpagos del talento de Messi, otra vez sin compañía, sin socios para devolverle un pase redondo, en un equipo sin noción de conjunto, aunque 'Leo' también abusó de jugadas individuales.
Algo extraña, frente a tanta decepción de los aficionados, fue la declaración del DT albiceleste, Jorge Sampaoli, al asegurar que sigue "esperanzado y muy confiado" en que la escuadra se clasificará al Mundial.
Más realista, el DT argentino de Perú, Ricardo Gareca, opinó sobre la escuadra de su país que cambiar "tres técnicos (Gerardo Martino, Edgardo Bauza y Sampaoli) en una clasificatoria es improbable, y nunca hay espacio para que el técnico y jugadores puedan proyectar algo".
Batalla épica -
El lance se planteó entre un equipo protagónico casi absoluto con la pelota, la albiceleste, y otro agazapado en defensa, el albo de la banda roja. Fue un asedio sin tregua y sin luces de Argentina. Un partido de nervio y pierna fuerte, sin dar ni pedir cuartel.
Los peruanos defendieron como leones. Aldo Corzo obstruía, Miguel Araujo cubría las espaldas, Alberto Rodríguez se lanzaba sobre quien pisara el área y Miguel Trauco ponía el alma en cada avance local.
Renato Tapia se multiplicaba para cubrir cada flanco. Yoshimar Yotún se unía a la barrera de hierro y fuego. También trataba, junto Edison Flores, de congelar el ritmo, de conservar algo el balón.
Sergio Peña retrocedía para sumarse al compacto bloque, sin descuidar la faz ofensiva. Jefferson Farfán le ponía el corazón a la marca. Paolo Guerrero permanecía ajeno, como si estuviera en otro partido, porque el asedio argentino era hegemónico.
Pese al cerrado dispositivo, no le faltó a Perú una amenaza al arco de Sergio Romero cuando Farfán pateó a quemarropa con la zaga argentina clavada en el suelo.
Sobre héroes y murallas -
Messi era el receptor de todos los ataques, como siempre. Pero lució empecinado en la maniobra individual. Tropezó una y otra vez contra el muro peruano. Su botín mágico despertó con un zurdazo esquinado, un remate en el poste o un centro milimétrico que Darío Benedetto cabeceó afuera.
El mayor desequilibrio lo provocaban Marcos Acuña y Alejandro Gómez. Pero otra vez, como en toda la clasificatoria, Argentina desnudó su carencia de ideas claras. Careció del concepto elemental del fútbol de mostrar opciones de pase a quien lleva la pelota. Dominio sin sorpresa. Vértigo vacío.
La desesperación cundió en la albiceleste. El arquero Pedro Gallese empezaba a convertirse en héroe. Le tapó tiros de gol a Benedetto dos veces, a Lucas Biglia y a Gómez. Fogueado en mil combates, Javier Mascherano se adelantaba y encendía a sus compañeros. Gabriel Mercado escalaba por el flanco derecho. Ganaba la presión de los peruanos.
Sampaoli buscó sabiduría con Fernando Gago, pero éste se torció una rodilla solo. Entró Emiliano Rigoni y tiró afuera un pase-gol de Messi. Argentina no supo salir de la astuta trampa defensiva peruana.
por Daniel Merolla
(publicado en internet por AFP)
La Argentina de Lionel Messi quedó la noche del jueves al borde de quedarse afuera del Mundial de Rusia-2018 al empatar 0-0 con Perú, perfilado para una repesca tras resistir con heroica defensa y Pedro Gallese como titán imbatible en el arco.
Por la anteúltima fecha de la clasificatoria de Sudamérica, de nada sirvió a la albiceleste que la empujara desde las colmadas tribunas el atronador griterío de 50.000 hinchas en el mítico estadio La Bombonera de Buenos Aires. Quedó relegada al sexto puesto con las manos vacías por ahora.
La escuadra peruana atrapa por el momento una opción de partido y revancha con Nueva Zelanda. Aún debe jugar con Colombia en Lima. La última vida que le resta a los argentinos la pondrá en juego frente a Ecuador en la altura de Quito el próximo martes.
Apenas hubo relámpagos del talento de Messi, otra vez sin compañía, sin socios para devolverle un pase redondo, en un equipo sin noción de conjunto, aunque 'Leo' también abusó de jugadas individuales.
Algo extraña, frente a tanta decepción de los aficionados, fue la declaración del DT albiceleste, Jorge Sampaoli, al asegurar que sigue "esperanzado y muy confiado" en que la escuadra se clasificará al Mundial.
Más realista, el DT argentino de Perú, Ricardo Gareca, opinó sobre la escuadra de su país que cambiar "tres técnicos (Gerardo Martino, Edgardo Bauza y Sampaoli) en una clasificatoria es improbable, y nunca hay espacio para que el técnico y jugadores puedan proyectar algo".
Batalla épica -
El lance se planteó entre un equipo protagónico casi absoluto con la pelota, la albiceleste, y otro agazapado en defensa, el albo de la banda roja. Fue un asedio sin tregua y sin luces de Argentina. Un partido de nervio y pierna fuerte, sin dar ni pedir cuartel.
Los peruanos defendieron como leones. Aldo Corzo obstruía, Miguel Araujo cubría las espaldas, Alberto Rodríguez se lanzaba sobre quien pisara el área y Miguel Trauco ponía el alma en cada avance local.
Renato Tapia se multiplicaba para cubrir cada flanco. Yoshimar Yotún se unía a la barrera de hierro y fuego. También trataba, junto Edison Flores, de congelar el ritmo, de conservar algo el balón.
Sergio Peña retrocedía para sumarse al compacto bloque, sin descuidar la faz ofensiva. Jefferson Farfán le ponía el corazón a la marca. Paolo Guerrero permanecía ajeno, como si estuviera en otro partido, porque el asedio argentino era hegemónico.
Pese al cerrado dispositivo, no le faltó a Perú una amenaza al arco de Sergio Romero cuando Farfán pateó a quemarropa con la zaga argentina clavada en el suelo.
Sobre héroes y murallas -
Messi era el receptor de todos los ataques, como siempre. Pero lució empecinado en la maniobra individual. Tropezó una y otra vez contra el muro peruano. Su botín mágico despertó con un zurdazo esquinado, un remate en el poste o un centro milimétrico que Darío Benedetto cabeceó afuera.
El mayor desequilibrio lo provocaban Marcos Acuña y Alejandro Gómez. Pero otra vez, como en toda la clasificatoria, Argentina desnudó su carencia de ideas claras. Careció del concepto elemental del fútbol de mostrar opciones de pase a quien lleva la pelota. Dominio sin sorpresa. Vértigo vacío.
La desesperación cundió en la albiceleste. El arquero Pedro Gallese empezaba a convertirse en héroe. Le tapó tiros de gol a Benedetto dos veces, a Lucas Biglia y a Gómez. Fogueado en mil combates, Javier Mascherano se adelantaba y encendía a sus compañeros. Gabriel Mercado escalaba por el flanco derecho. Ganaba la presión de los peruanos.
Sampaoli buscó sabiduría con Fernando Gago, pero éste se torció una rodilla solo. Entró Emiliano Rigoni y tiró afuera un pase-gol de Messi. Argentina no supo salir de la astuta trampa defensiva peruana.
viernes, 15 de septiembre de 2017
La Plaza de Mayo de nuevo caja de resonancia, por el desaparecido 30.001
por Daniel Merolla
(publicado en internet por la agencia AFP)
La familia del artesano y activista pro-mapuche desaparecido en Argentina en medio de una represión policial a una comunidad sureña recusó el jueves al juez de la causa tras acusarlo de inacción, anunció su hermano Sergio durante una ronda con Madres de Plaza de Mayo.
"Recusamos al juez (Guido) Otranto porque no está haciendo nada. Queremos una investigación imparcial. Es clara la responsabilidad de Gendarmería (policía militarizada) y de la ministra de Seguridad (Patricia Bullrich). Y si le corresponde, al presidente (Mauricio) Macri, también", dijo en rueda de prensa.
La declaración de Sergio Maldonado fue pronunciada en un alto de la tradicional ronda alrededor de la Pirámide de Mayo, frente a la Casa de Gobierno, entre decenas de manifestantes que cantaban "¡vivo lo llevaron, vivo lo queremos!".
"¡Queremos que aparezca con vida ya!. Esto es la misma metodología de desaparición de la dictadura", declaró a su lado Nora Cortiñas, líder de Madres Línea Fundadora, abrazada a la también dirigente del grupo, Mirta de Baravalle y a Sergio Maldonado, al frente de cartelones con la foto del artesano de 28 años que lleva 44 días desaparecido.
La desaparición ocurrió el 1 de agosto cuando tres escuadrones de Gendarmería persiguieron a mapuches de la pequeña comunidad Pu Lof de Cushamen, cercana a la precordillera de Los Andes, a 1.900 Km al sur, en la Patagonia.
Los mapuches habían cortado una ruta el día anterior, en demanda de tierras que pertenecieron a sus ancestros. Pu Lof ocupa un predio propiedad del magnate Luciano Benetton.
"Queremos otro juez porque no se hace nada para que aparezca Santiago. No sé por qué", planteó su hermano. La familia cuestiona que en las primeras semanas no hubo indagatorias ni peritajes y se presentaron pruebas que los abogados consideraron falsas.
Tras la presión de dos multitudinarias movilizaciones en Buenos Aires y demandas de organismos internacionales, el 24 de agosto la justicia calificó el hecho como "desaparición forzada". Es el primer caso de este tipo desde la restauración de la democracia en 1983.
El caso pasó a ser cuestión de Estado cuando reclamaron a Macri por Maldonado el Comité de Desaparición Forzosa de Naciones Unidas, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) de la OEA, Amnistía Internacional y centenares de personalidades mundiales de diversos sectores sociales.
"Ahora, ahora, resulta indispensable, aparición con vida y el gobierno es responsable", cantaron el jueves los manifestantes. Testigos aseguraron que Maldonado fue capturado por gendarmes en medio de la huida de los indígenas bajo fuego de disparos de goma y de plomo.
Macri ha dicho en una breve declaración al canal de TV América que el gobierno está comprometido en la búsqueda del militante.
Sentencia en el operativo que inició el terrorismo de Estado
por Daniel Merolla
(publicado en internet por la AFP)
Un tribunal dará sentencia el viernes en el histórico juicio por crímenes de lesa humanidad durante la ocupación militar de Tucumán (norte de Argentina), que empezó en democracia en 1975 y siguió en dictadura (1976-83), con 17 imputados y 266 víctimas, tras 15 meses de audiencias.
La orden de lanzar el operativo de represión dada por la expresidenta Isabel Perón (1974-76) fue el comienzo del terrorismo de Estado que sufrió Argentina hasta 1983.
Entre los desaparecidos del denominado 'Operativo Independencia' hay seis mujeres que sufrieron secuestro embarazadas y cuyos hijos son aún buscados por Abuelas de Plaza de Mayo, quienes llevan resueltos los casos de 124 nietos apropiados por represores durante el régimen en todo el país.
"Es un caso único en la Argentina, donde hubo una ocupación militar dentro del propio país, porque el ejército se instaló en el sur tucumano de la misma manera en que se ocupa una nación extranjera", dijo a la prensa local el fiscal del caso, Pablo Camuña.
La justicia argentina lleva dictadas 703 condenas a comandantes, jefes y subordinados de las fuerzas armadas o de seguridad desde que fueron derogadas en 2003 las leyes de amnistía por el gobierno del fallecido expresidente Néstor Kirchner (2003-2007).
Entre los sentenciados estuvieron el destituido general golpista y dictador Jorge Videla, quien falleció en una celda común en 2013. La megacausa 'Operativo Independencia' está en manos de un tribunal tucumano, 1.250 km al norte de Buenos Aires.
Isabel Perón fue la primera presidenta mujer de Argentina. Heredó el poder por su condición de vicepresidenta en el momento del fallecimiento en ejercicio de la presidencia de su marido, el tres veces exmandatario Juan Perón.
Los militares realizaron "censos, control territorial, intervención absoluta de la sociabilidad de cada uno de los pueblos, con bases y centros clandestinos diseminados por todo Tucumán", sostuvo Camuña.
Durante el juicio, con 455 testigos y decenas de pruebas documentales, "se pudieron reconstruir las líneas centrales del primer capítulo masivo del plan sistemático de persecución y exterminio de la población y el primer caso de terrorismo de estado de nuestra historia", agregó.
El aniquilamiento -
Aquel decreto presidencial que dispuso "el aniquilamiento de elementos subversivos" fue uno de los argumentos usados desde 2003 en los juicios por abogados defensores de los militares de la dictadura como pretexto para justificar las desapariciones de millares de personas, persecuciones, prohibiciones y exilios.
Durante el gobierno de la última esposa de Perón entró en acción una organización paramilitar y parapolicial con apoyo civil, denominada Triple A, que comenzó a aplicar por primera vez en Argentina el método de desaparición forzada.
En los primeros casos los opositores políticos aparecían enseguida acribillados a balazos. Isabel Perón fue derrocada el 24 de marzo de 1976.
"El Ministerio Público Fiscal pidió en su alegato final prisión perpetua para 10 de los 17 imputados, y penas de entre tres y 20 años de prisión a los restantes", dijo en un comunicado Abuelas de Plaza de Mayo. Los acusados son exmilitares y expolicías.
En Tucumán actuaban organizaciones armadas de izquierda, que fueron totalmente desbaratadas. Durante la represión se sembró el terror y desaparecieron dirigentes obreros, estudiantiles y profesionales.
Después de la lectura del fallo, que organismos humanitarios esperan condenatorio en la mayoría de los casos, previsto para las 15H00 locales (18H00 GMT), se han organizado mitines y un festival artístico en una plaza céntrica tucumana.
por Daniel Merolla
(publicado en internet por la AFP)
Un tribunal dará sentencia el viernes en el histórico juicio por crímenes de lesa humanidad durante la ocupación militar de Tucumán (norte de Argentina), que empezó en democracia en 1975 y siguió en dictadura (1976-83), con 17 imputados y 266 víctimas, tras 15 meses de audiencias.
La orden de lanzar el operativo de represión dada por la expresidenta Isabel Perón (1974-76) fue el comienzo del terrorismo de Estado que sufrió Argentina hasta 1983.
Entre los desaparecidos del denominado 'Operativo Independencia' hay seis mujeres que sufrieron secuestro embarazadas y cuyos hijos son aún buscados por Abuelas de Plaza de Mayo, quienes llevan resueltos los casos de 124 nietos apropiados por represores durante el régimen en todo el país.
"Es un caso único en la Argentina, donde hubo una ocupación militar dentro del propio país, porque el ejército se instaló en el sur tucumano de la misma manera en que se ocupa una nación extranjera", dijo a la prensa local el fiscal del caso, Pablo Camuña.
La justicia argentina lleva dictadas 703 condenas a comandantes, jefes y subordinados de las fuerzas armadas o de seguridad desde que fueron derogadas en 2003 las leyes de amnistía por el gobierno del fallecido expresidente Néstor Kirchner (2003-2007).
Entre los sentenciados estuvieron el destituido general golpista y dictador Jorge Videla, quien falleció en una celda común en 2013. La megacausa 'Operativo Independencia' está en manos de un tribunal tucumano, 1.250 km al norte de Buenos Aires.
Isabel Perón fue la primera presidenta mujer de Argentina. Heredó el poder por su condición de vicepresidenta en el momento del fallecimiento en ejercicio de la presidencia de su marido, el tres veces exmandatario Juan Perón.
Los militares realizaron "censos, control territorial, intervención absoluta de la sociabilidad de cada uno de los pueblos, con bases y centros clandestinos diseminados por todo Tucumán", sostuvo Camuña.
Durante el juicio, con 455 testigos y decenas de pruebas documentales, "se pudieron reconstruir las líneas centrales del primer capítulo masivo del plan sistemático de persecución y exterminio de la población y el primer caso de terrorismo de estado de nuestra historia", agregó.
El aniquilamiento -
Aquel decreto presidencial que dispuso "el aniquilamiento de elementos subversivos" fue uno de los argumentos usados desde 2003 en los juicios por abogados defensores de los militares de la dictadura como pretexto para justificar las desapariciones de millares de personas, persecuciones, prohibiciones y exilios.
Durante el gobierno de la última esposa de Perón entró en acción una organización paramilitar y parapolicial con apoyo civil, denominada Triple A, que comenzó a aplicar por primera vez en Argentina el método de desaparición forzada.
En los primeros casos los opositores políticos aparecían enseguida acribillados a balazos. Isabel Perón fue derrocada el 24 de marzo de 1976.
"El Ministerio Público Fiscal pidió en su alegato final prisión perpetua para 10 de los 17 imputados, y penas de entre tres y 20 años de prisión a los restantes", dijo en un comunicado Abuelas de Plaza de Mayo. Los acusados son exmilitares y expolicías.
En Tucumán actuaban organizaciones armadas de izquierda, que fueron totalmente desbaratadas. Durante la represión se sembró el terror y desaparecieron dirigentes obreros, estudiantiles y profesionales.
Después de la lectura del fallo, que organismos humanitarios esperan condenatorio en la mayoría de los casos, previsto para las 15H00 locales (18H00 GMT), se han organizado mitines y un festival artístico en una plaza céntrica tucumana.
martes, 5 de septiembre de 2017
Un silencio ensordecedor: Venezuela amarga a Argentina (1-1)
por Daniel Merolla
(publicado en internet por AFP)
Venezuela le amargó la noche del martes a Argentina al empatarle 1-1 en Buenos Aires y arrebatarle dos puntos de oro en su carrera por clasificarse para el Mundial de Rusia-2018 en la decimosexta fecha de la clasificatoria.
La Albiceleste sigue en el quinto lugar que apenas permite una repesca en partidos de ida y vuelta contra Nueva Zelanda. Se vio favorecida en esta jornada por derrotas de Chile y Paraguay, y un empate de Colombia, adversarios directos en la puja por llegar al Mundial.
La selección vinotinto está eliminada pero fue un hueso durísimo de roer en el colmado estadio Monumental. A los 51 minutos Jhon Murillo anotó un gol que hizo enmudecer a la multitud de unos 60.000 aficionados. Tres minutos después llegó la igualdad con una anotación en contra de Rolf Feltscher.
"Nos quedan dos partidos para poder ganarlos (Perú y Ecuador). Pudimos hacer tres goles en el primer tiempo y todo se hubiera decidido. Dejamos pasar una oportunidad importante", declaró el DT argentino, Jorge Sampaoli.
Restan jugarse dos fechas y en la próxima, los argentinos recibirán en su reducto a Perú, un rival directo en la lucha por clasificarse. Ambos están igualados en puntos, con 24, y la misma diferencia de gol, pero los peruanos tienen más anotaciones a favor (26 contra 16). En la última fecha visitará a Ecuador.
Un vendaval -
Argentina había desatado en el arranque un huracán ofensivo. Un torbellino de ataques, por el centro y por las alas, en un abanico arrasador. Lo perforaba a Venezuela por las bandas. Ángel Di María, Paulo Dybala y Lautaro Acosta desbordaban a Víctor García y a Mikel Villanueva.
El héroe de la resistencia fue el sorprendente Wuilker Faríñez. Tapó con maestría zapatazos a quemarropa de Icardi, de Dybala y de Messi. Se multiplicaban como aguerridos volantes de marca Yangel Herrera, Arquímides Figuera y Junior Moreno. Eran tres hombres pero parecían seis.
Con Jhon Chancellor y Rolf Feltscher metidos en el fondo como cancerberos de los tres postes, la escuadra caribeña despejaba pelotas de su área como si sacara agua de un barco que se hundía. Pero la barca no se iba a pique.
Mauro Icardi se plantó como un verdugo en el corazón del área vinotinto. Lionel Messi manejaba la batuta de la orquesta y marcaba el ritmo del tifón.
El hombre clave para quebrar el cero era Di María. Cuando se lesionó y fue reemplazado por Marcos Acuña, Argentina se apagó, se agotó, se le acabó la gasolina. Desalienta poner tanta presión y frustrarse. Tampoco tuvo tantas luces ni inspiración para meter un cambio de ritmo, una gambeta genial. Era pura pasión, ambición y obligación de ganar.
Sorpresas te da la vida -
Argentina se hizo más lenta, más previsible. El esquema de 5-4-1 de los venezolanos, con Salomón Rondón más solo que Robinson Crusoe en la isla, se volvió un 5-5. Un bosque color vinotinto desplegado como guardia pretoriana delante de Faríñez. Contra semejante disciplina, hacía falta un relámpago de claridad, una lamparita que se prendiera.
Pero se le prendió primero a Venezuela. Fue como en una pesadilla. Surgió como un rayo un contragolpe de los acorralados. Miles de voces enmudecieron y el silencio se volvió, como dijo una vez un escritor, ensordecedor, cuando Jhon Murillo quedó solo frente a la salida desesperada de Sergio Romero y la mandó suave al fondo de la red. Sergio Córdova le había dado un pase de fantasía.
Argentina quedó aferrada de una ramita colgando del abismo. Sólo una ráfaga de coraje podía salvarla. La produjo Acuña tres minutos después. Apiló a dos defensores por el flanco izquierdo y metió un centro como un estilete que Feltscher clavó en contra de su valla.
Los avances de Argentina fueron cada vez más desordenados. Ni con las entradas del delantero Darío Benedetto y el volante Javier Pastore cambió la historia. La Argentina de Messi sigue en deuda.
por Daniel Merolla
(publicado en internet por AFP)
Venezuela le amargó la noche del martes a Argentina al empatarle 1-1 en Buenos Aires y arrebatarle dos puntos de oro en su carrera por clasificarse para el Mundial de Rusia-2018 en la decimosexta fecha de la clasificatoria.
La Albiceleste sigue en el quinto lugar que apenas permite una repesca en partidos de ida y vuelta contra Nueva Zelanda. Se vio favorecida en esta jornada por derrotas de Chile y Paraguay, y un empate de Colombia, adversarios directos en la puja por llegar al Mundial.
La selección vinotinto está eliminada pero fue un hueso durísimo de roer en el colmado estadio Monumental. A los 51 minutos Jhon Murillo anotó un gol que hizo enmudecer a la multitud de unos 60.000 aficionados. Tres minutos después llegó la igualdad con una anotación en contra de Rolf Feltscher.
"Nos quedan dos partidos para poder ganarlos (Perú y Ecuador). Pudimos hacer tres goles en el primer tiempo y todo se hubiera decidido. Dejamos pasar una oportunidad importante", declaró el DT argentino, Jorge Sampaoli.
Restan jugarse dos fechas y en la próxima, los argentinos recibirán en su reducto a Perú, un rival directo en la lucha por clasificarse. Ambos están igualados en puntos, con 24, y la misma diferencia de gol, pero los peruanos tienen más anotaciones a favor (26 contra 16). En la última fecha visitará a Ecuador.
Un vendaval -
Argentina había desatado en el arranque un huracán ofensivo. Un torbellino de ataques, por el centro y por las alas, en un abanico arrasador. Lo perforaba a Venezuela por las bandas. Ángel Di María, Paulo Dybala y Lautaro Acosta desbordaban a Víctor García y a Mikel Villanueva.
El héroe de la resistencia fue el sorprendente Wuilker Faríñez. Tapó con maestría zapatazos a quemarropa de Icardi, de Dybala y de Messi. Se multiplicaban como aguerridos volantes de marca Yangel Herrera, Arquímides Figuera y Junior Moreno. Eran tres hombres pero parecían seis.
Con Jhon Chancellor y Rolf Feltscher metidos en el fondo como cancerberos de los tres postes, la escuadra caribeña despejaba pelotas de su área como si sacara agua de un barco que se hundía. Pero la barca no se iba a pique.
Mauro Icardi se plantó como un verdugo en el corazón del área vinotinto. Lionel Messi manejaba la batuta de la orquesta y marcaba el ritmo del tifón.
El hombre clave para quebrar el cero era Di María. Cuando se lesionó y fue reemplazado por Marcos Acuña, Argentina se apagó, se agotó, se le acabó la gasolina. Desalienta poner tanta presión y frustrarse. Tampoco tuvo tantas luces ni inspiración para meter un cambio de ritmo, una gambeta genial. Era pura pasión, ambición y obligación de ganar.
Sorpresas te da la vida -
Argentina se hizo más lenta, más previsible. El esquema de 5-4-1 de los venezolanos, con Salomón Rondón más solo que Robinson Crusoe en la isla, se volvió un 5-5. Un bosque color vinotinto desplegado como guardia pretoriana delante de Faríñez. Contra semejante disciplina, hacía falta un relámpago de claridad, una lamparita que se prendiera.
Pero se le prendió primero a Venezuela. Fue como en una pesadilla. Surgió como un rayo un contragolpe de los acorralados. Miles de voces enmudecieron y el silencio se volvió, como dijo una vez un escritor, ensordecedor, cuando Jhon Murillo quedó solo frente a la salida desesperada de Sergio Romero y la mandó suave al fondo de la red. Sergio Córdova le había dado un pase de fantasía.
Argentina quedó aferrada de una ramita colgando del abismo. Sólo una ráfaga de coraje podía salvarla. La produjo Acuña tres minutos después. Apiló a dos defensores por el flanco izquierdo y metió un centro como un estilete que Feltscher clavó en contra de su valla.
Los avances de Argentina fueron cada vez más desordenados. Ni con las entradas del delantero Darío Benedetto y el volante Javier Pastore cambió la historia. La Argentina de Messi sigue en deuda.
viernes, 1 de septiembre de 2017
Ni Sampaoli arregla la soledad de Messi
por Daniel Merolla
(publicado en Internet por AFP)
El genial Lionel Messi sigue en soledad, rodeado de camisetas rivales, esta vez las celestes de Uruguay (0-0), en el debut oficial del DT Jorge Sampaoli. Y la Albiceleste se mantiene afuera del pase directo al Mundial de Rusia-2018.
Fue otro "deja vu" en el mítico estadio Centenario de Montevideo. Al margen del empate insípido de un partido para quedarse dormido, otra vez se vio a Messi sin socios que potencien su mágico botín.
A Sampaoli lo habían ido a buscar a Sevilla de España a toda costa. Lo vieron como el hombre providencial que sacaría a la Argentina del horno en que se quemaba su ilusión mundialista.
Ganó un amistoso clave ante Brasil (1-0) y un partido de cotillón ante Singapur (6-0). Pero el clásico rioplatense era una prueba de fuego y encima por la Clasificatoria.
Históricos afuera -
Al equipo lo reformó. Salieron históricos como Javier Mascherano, Gonzalo Higuaín y Sergio Agüero. Entraron algunos de sus jugadores fetiches, como el solvente zaguero central Federico Fazio.
Su gran apuesta es el goleador Mauro Icardi. Sobre el delantero de Inter de Milan caía el estigma de escandaletes ventilados en las revistas del corazón y programas de TV de chimentos. El calvo de Casilda (provincia de Santa Fe) rompió con aquel prejuicio. Pero no hubo juego asociado con Icardi. Quedó aislado, más solo que Messi.
Una sola vez se pudo ver una maniobra ofensiva profunda, de esas que levantan a las multitudes y hacen volver a creer que no todo está perdido. Messi combinó en pared a toda velocidad con Paulo Dybala y el remate lo paró Fernando Muslera. Los escasos momentos de imaginación, rebeldía y ruptura los protagonizó el artillero de FC Barcelona.
"Hizo un muy buen partido. Se hizo cargo del equipo", admitió Sampaoli. Es el octavo DT que tiene Messi en la selección mayor (pasaron Pekerman, Basile, Batista, Maradona, Sabella, Martino y Bauza). Ninguno logró cabalmente que 'La Pulga' juegue como en FC Barcelona, en sociedad, con múltiples variantes de pase a compañeros.
No se trata de que le presten la pelota a Messi para ver qué puede inventar. Se trata de capitalizar con ideas claras su tremendo poder en la zona de gol.
En la cuerda floja -
El problema de Argentina es que sigue quinta en la tabla y solo faltan tres fechas. Está en la cuerda floja. Hay siete selecciones en la lucha por capturar tres plazas directas. La cuarta es un "recuperatorio" a jugar con el ganador de Oceanía.
"Necesitábamos ganar por la situación en la que estamos en la tabla", se sinceró Sampaoli. Por eso tuvo la audacia de plantear una audaz línea de tres defensiva con volantes de proyección atacante como Marcos Acuña, Ángel Di María y Lucas Biglia. Todo fue compacto pero previsible.
Hizo subir sin sorpresa a Gabriel Mercado y a Nicolás Otamendi. Por un tibio Dybala entró Javier Pastore, pero pronto cayó en la misma telaraña.
"La evaluación del partido es que no pudimos llegar claros", reflexionó Sampaoli. Uruguay se plantó para el contraataque y en defensa es sólido como un muro.
Cuando la Celeste metió sus diez hombres de campo atrás, en pacífica espera, Argentina se resignó a los pases laterales, hacia atrás y de vuelta hacia los costados. Podían haber desmontado los arcos y daba igual.
Así firmaron el empate. Messi y su amigo en la cancha y en la vida Luis Suárez posaron para la foto con la propaganda para organizar los dos países el Mundial de 2030. Al final volvieron a abrazarse, casi cómplices. La vida se la jugará Argentina con Venezuela y Perú, en Buenos Aires, y con Ecuador, en las alturas de Quito.
por Daniel Merolla
(publicado en Internet por AFP)
El genial Lionel Messi sigue en soledad, rodeado de camisetas rivales, esta vez las celestes de Uruguay (0-0), en el debut oficial del DT Jorge Sampaoli. Y la Albiceleste se mantiene afuera del pase directo al Mundial de Rusia-2018.
Fue otro "deja vu" en el mítico estadio Centenario de Montevideo. Al margen del empate insípido de un partido para quedarse dormido, otra vez se vio a Messi sin socios que potencien su mágico botín.
A Sampaoli lo habían ido a buscar a Sevilla de España a toda costa. Lo vieron como el hombre providencial que sacaría a la Argentina del horno en que se quemaba su ilusión mundialista.
Ganó un amistoso clave ante Brasil (1-0) y un partido de cotillón ante Singapur (6-0). Pero el clásico rioplatense era una prueba de fuego y encima por la Clasificatoria.
Históricos afuera -
Al equipo lo reformó. Salieron históricos como Javier Mascherano, Gonzalo Higuaín y Sergio Agüero. Entraron algunos de sus jugadores fetiches, como el solvente zaguero central Federico Fazio.
Su gran apuesta es el goleador Mauro Icardi. Sobre el delantero de Inter de Milan caía el estigma de escandaletes ventilados en las revistas del corazón y programas de TV de chimentos. El calvo de Casilda (provincia de Santa Fe) rompió con aquel prejuicio. Pero no hubo juego asociado con Icardi. Quedó aislado, más solo que Messi.
Una sola vez se pudo ver una maniobra ofensiva profunda, de esas que levantan a las multitudes y hacen volver a creer que no todo está perdido. Messi combinó en pared a toda velocidad con Paulo Dybala y el remate lo paró Fernando Muslera. Los escasos momentos de imaginación, rebeldía y ruptura los protagonizó el artillero de FC Barcelona.
"Hizo un muy buen partido. Se hizo cargo del equipo", admitió Sampaoli. Es el octavo DT que tiene Messi en la selección mayor (pasaron Pekerman, Basile, Batista, Maradona, Sabella, Martino y Bauza). Ninguno logró cabalmente que 'La Pulga' juegue como en FC Barcelona, en sociedad, con múltiples variantes de pase a compañeros.
No se trata de que le presten la pelota a Messi para ver qué puede inventar. Se trata de capitalizar con ideas claras su tremendo poder en la zona de gol.
En la cuerda floja -
El problema de Argentina es que sigue quinta en la tabla y solo faltan tres fechas. Está en la cuerda floja. Hay siete selecciones en la lucha por capturar tres plazas directas. La cuarta es un "recuperatorio" a jugar con el ganador de Oceanía.
"Necesitábamos ganar por la situación en la que estamos en la tabla", se sinceró Sampaoli. Por eso tuvo la audacia de plantear una audaz línea de tres defensiva con volantes de proyección atacante como Marcos Acuña, Ángel Di María y Lucas Biglia. Todo fue compacto pero previsible.
Hizo subir sin sorpresa a Gabriel Mercado y a Nicolás Otamendi. Por un tibio Dybala entró Javier Pastore, pero pronto cayó en la misma telaraña.
"La evaluación del partido es que no pudimos llegar claros", reflexionó Sampaoli. Uruguay se plantó para el contraataque y en defensa es sólido como un muro.
Cuando la Celeste metió sus diez hombres de campo atrás, en pacífica espera, Argentina se resignó a los pases laterales, hacia atrás y de vuelta hacia los costados. Podían haber desmontado los arcos y daba igual.
Así firmaron el empate. Messi y su amigo en la cancha y en la vida Luis Suárez posaron para la foto con la propaganda para organizar los dos países el Mundial de 2030. Al final volvieron a abrazarse, casi cómplices. La vida se la jugará Argentina con Venezuela y Perú, en Buenos Aires, y con Ecuador, en las alturas de Quito.
martes, 22 de agosto de 2017
El 'fútbol chévere' de colombianos en Argentina
por Daniel Merolla
(publicado por AFP en internet)
Una brisa de fútbol 'chévere' refrescará a la flamante Superliga argentina con la proverbial calidad de juego de una legión de colombianos cuyo estandarte es el talentoso internacional Edwin Cardona, refuerzo del popular Boca Juniors.
En el poderoso River Plate aterrizó el delantero Rafael Santos Borré. Y Racing Club compró el pase más caro de su historia para incorporar al volante Andrés Ibargüen. En 10 de los 28 equipos de la Superliga habrá presencia cafetera.
Hace casi 70 años hubo una ola inversa. Una legión de 57 argentinos deslumbró en Colombia. Fue por el llamado 'éxodo'. Se marcharon bajo presión de sus clubes por organizar la primera huelga por los derechos del futbolista y entre ellos estuvo Alfredo Di Stéfano, uno de los grandes de todos los tiempos.
Ahora la migración es colombiana. Y no es novedad. Cardona ha llegado al club donde el arquero Oscar Córdoba, el zaguero Jorge 'Patrón' Bermúdez y el volante Mauricio 'Chicho' Serna dejaron una marca imborrable. Ganaron casi todo, incluso la Copa Intercontinental al Real Madrid (2-1) en el 2000.
Embelesados con Cardona -
Cardona ya es ídolo. La Superliga comienza el 25 de agosto pero los hinchas lo bautizaron 'cradkdona' por sus goles y asistencias en Copa Argentina y amistosos.
"Gracias a Dios rindo lo que espera la gente de mí", declaró el jugador de humilde cuna en su Medellín natal y jugador de la Selección Colombia.
El timonel boquense Fernando Gago no le ahorró elogios: "Tiene la misma visión de juego que (el retirado ídolo y armador Juan) Riquelme. Tiene pase, pausa, y es un jugador muy completo".
Lo han distinguido con la camiseta 10, la de Diego Maradona, Riquelme y Carlos Tevez. El lado B de la historia son sus indisciplinas en otros clubes.
Otros destacados colombianos de la azul y oro, siempre candidata al título, son el lateral Frank Fabra, y los volantes Sebastián Pérez y Wílmar Barrios.
Borré con la 19 -
A Borré en los 'Millonarios' le dieron la camiseta 19. Es la que vistieron dos triunfadores del club: Radamel Falcao García y Teófilo Gutiérrez. Pero la entidad de la banda roja tuvo otros grandes valores como Juan Pablo Ángel y el 'Mariscal' Mario Yepes.
Teo Gutiérrez volvió a su natal Barranquilla tras vestir los colores 'canallas' de Rosario Central, pero también jugó en Racing, al que se acaba de mudar Ibargüen desde Atlético Nacional de Colombia. Compartirá plantel con su compatriota Roger Martínez.
La 'Academia' tiene una rica tradición de colombianos. Teo también fue figura goleadora en esa institución, donde también lució el volante Giovanni Moreno (ahora en China) y tuvo un campeón en el lateral Gerardo Bedoya. Un gol de Bedoya a River (1-1) despejó el camino para ganar después un título local en 2001, tras 35 años de sequía.
Un jovencito llamado James -
En la valla de los albiverdes de Banfield atajará el novel Iván 'La Araña' Arboleda. El equipo de la periferia sur de Buenos Aires supo tener en sus filas a un jovencito de 17 años llamado James Rodríguez, quién la 'rompió' en algunos partidos cuando 'el Taladro' fue campeón en 2009, por primera vez en su historia.
El defensa central Pedro Franco vino de Besiktas de Turquía para jugar en San Lorenzo. Actuará en el puesto donde brilló Mario Yepes. Los azulgranas del Ciclón no olvidan el revelante paso por el club del defensa Iván Ramiro Córdoba.
Los 'Pincharratas' de Estudiantes de La Plata contarán con el delantero Juan Ferney Otero y Atlético Tucumán al volante Jairo Palomino. Mauricio Casierra defiende un lateral en San Martín. Los 'tatengues' de Unión de Santa Fe incorporaron al defensa Yeimar Gómez.
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