martes, 8 de diciembre de 2015
Eladíos al poder del kirchnerismo tras 12 años de luces y sombras
por Daniel Merolla
(Enfoque publicado por la agencia AFP)
El ocaso de gobiernos de los Kirchner en Argentina deja atrás 12 años de aliento al consumo, derechos humanos y subsidios sociales, cara luminosa de una moneda, cuyo lado oscuro fue el atropello a la oposición y a la formalidad democrática.
La presidenta Cristina Fernández de Kirchner, una peronista de centroizquierda, entregará el jueves el bastón de mando a un no deseado sucesor, el liberal de derecha Mauricio Macri, vencedor del oficialista Daniel Scioli por estrecho margen en el balotaje.
Pero a los 62 años la mandataria saliente no piensa irse a su casa. Intentará liderar la oposición. Es la primera gobernante desde el fin de la dictadura en 1983 que deja el poder con un 50% de popularidad, casi el mismo porcentaje de votos de Scioli, un peronista de centro cuya candidatura apadrinó en tono pragmático.
Organizaciones kirchneristas tratarán de llevar una multitud el miércoles en la despedida frente a la Casa Rosada (gobierno). "La presidenta saliente conserva protagonismo", admitió el politólogo Rosendo Fraga.
La era la había iniciado Néstor Kirchner, presidente entre 2003 y 2007. Su esposa cogobernaba de hecho. Lo sucedió en 2007 y fue reelegida en 2011. Fueron pareja de militantes combativos en los turbulentos años 70 y matrimonio en el poder hasta la muerte del marido por crisis cardíaca en 2010.
Los Kirchner fueron el emergente de una catástrofe económica y política que estalló en 2001. Fue el colapso de las políticas de los años 90 del llamado 'Consenso de Washington'. Su base eran las privatizaciones, apertura importadora, festival de bonos de la deuda y valorización financiera.
"La crisis del modelo neoliberal fue explotado por los Kirchner para ensanchar su base de apoyo", comentó el politólogo de la Universidad de Buenos Aires Julián Horvath.
Era K -
El balance de la 'Era K' no deja de ofrecer una sombra para cada luz encendida. Combatió la herencia de pobreza y exclusión social con subsidios a más de 4,5 millones de personas. La contracara fue el clientelismo.
En 2014, el gobierno dejó de calcular la pobreza, cuyos bolsones se ven a simple vista. Sólo en la capital de 2,9 millones habitantes hay casi 300.000 en 'villas miserias' (asentamientos).
El desempleo bajó de 19% a menos del 7%. Subsiste, en cambio, un índice de 40% de trabajadores no registrados (en negro). Se reestatizaron empresas clave. Lo grave fue usar al Congreso como mero legitimador de leyes sin permitir la más mínima disidencia.
Se reconstruyeron fábricas quebradas en los años 90. "Se terminó el 'genocidio' industrial de los años 90", dijo el empresario textil Mario Meloni. Pero en los últimos años el ritmo fabril decayó. Hay cada vez menos dólares para financiar insumos vitales. Sólo se autoriza vender divisas a pequeños ahorristas.
La inflación fue en ascenso hasta superar el 30% anual calculado por las consultoras privadas. Las estadísticas oficiales son engañosas. Sin embargo, los trabajadores mantuvieron gran parte de su poder adquisitivo al pactarse alzas de salarios incluso por arriba del costo de vida oficial en negociaciones sindicatos-empresas.
- Justicia y deuda -
Los Kirchner derogaron leyes de amnistía e indultos por crímenes de la dictadura (1976-1983). Más de 600 represores fueron condenados. El exdictador Jorge Videla murió en 2013 en una celda común.
Se incentivó recuperar bebés robados en la dictadura. Abuelas de Plaza de Mayo llevan restituidas identidades de 119 nietos, hijos de desaparecidos. En contraste, el gobierno libra una lucha contra jueces y fiscales a los que considera opositores encubiertos. La intervención a la Justicia motiva denuncias y escándalos. El vicepresidente, Amado Boudou, está acusado de corrupción.
En 2009 se lanzó una ley antimonopólica de medios audiovisuales. Se desató unas 'guerra' con los multimedios. El periodismo se dividió. Un periodista lo bautizó 'la grieta': un país dividido entre amigos y enemigos del gobierno.
Dos bandos se formaron en sindicatos, cámaras empresariales, medios, ambiente artístico y hasta en las familias. Se estaba a favor o en contra, aunque la sangre no llegó al río.
Los Kirchner impulsaron leyes pioneras de matrimonio igualitario e identidad de género. Se otorgó la jubilación a 2,5 millones de trabajadores precarios retirados.
El gobierno permitió ver gratis por TV todos los partidos de fútbol. Pero se usó el espacio publicitario para propaganda gubernamental. Recaudó miles de millones de dólares por exportaciones agrícolas, enfrentándose duramente con los agricultores.
Documentó a 700.000 inmigrantes latinoamericanos. Pero se aisló de grandes naciones con denuncias "antiimperialistas".
Arregló el 'default' con el 93% de acreedores. Le queda en el tintero un litigio con 7% de fondos especulativos que le impide volver a los mercados, símbolo de una dura era de reformas y conflictos.
¿River-Barcelona?. Al fútbol argentino le cabe mejor ser punto que banca
Por Daniel Merolla
Si hay alguna esperanza que le quede a River frente a la aplanadora del FC Barcelona, reside en que al jugador argentino suele quedarle mejor el traje de punto que el de banca. En la adversidad, afloran calidad y temperamento. La despedida que le dio una multitud de hinchas hace honor a una tradición de pasión futbolera y fe inoxidables.
Si River supera la semifinal del Mundial de Clubes-2015 en Japón, deberá enfrentar también la amenaza de su decadente nivel. La topadora catalana es de pura cepa sudamericana: Lionel Messi, Neymar y Luis Suárez.
Los 'Millonarios' del barrio porteño de Núñez están de capa caída y no sólo porque acaban de ser los defensores de la Copa Sudamericana eliminados por Huracán en semifinales. El 'Globo' venía de salvarse del descenso a la segunda división en el campeonato doméstico.
River lleva acumulados en los últimos 18 partidos oficiales nueve derrotas y cuatro empates, con tan solo cinco triunfos. Lo peor para el ánimo riverplatense es haber finalizado el campeonato local noveno, justo cuando el archienemigo Boca Juniors dio la vuelta olímpica.
"Me llevo buenas sensaciones del segundo tiempo", dijo optimista el DT, Marcelo 'Muñeco' Gallardo, tras remontar un 0-2 parcial en la revancha de visitante contra Huracán y terminar 2-2, luego de haber perdido 1-0 en su estadio, el Monumental de Buenos Aires.
Al margen de las palabras, River es una sombra de aquel equipo que bajo la batuta de Gallardo ganó la Copa Sudamericana-2014 y la Copa Libertadores-2015, e incluso la Copa Suruga Bank al Gamba Osaka el año pasado.
- El Barça mete miedo -
No hace tanto que los de la banda roja armaron una fiesta de fútbol y goles para liquidar en el partido de vuelta de la final de la Libertadores a Tigres de México 3-0 en el coloso de Núñez, con goles de tres de sus figuras, el delantero Lucas Alario, el volante uruguayo Carlos Sánchez y el defensa Ramiro Funes Mori.
Ahora están en el tobogán.
Y para colmo el Barça está encendido. La semana anterior humilló a Real Madrid 4-0 en la liga, hizo morder el polvo a la Roma 6-1 en la Liga de Campeones de Europa y redondeó otro 4-0 ante Real Sociedad en el torneo español. Este sábado sin embargo, no pudo pasar del empate 1-1 en casa del Valencia, pero sigue como líder de la Liga.
Messi y Neymar arrasaron con los premios que otorga la Liga de Fútbol Profesional de España. Ambos están en la terna para el Balón de Oro-2015. El equipo culé, que seguramente avance a la final del Mundial de Clubes, cumplió una temporada de ensueño al ganar la Liga española, la Copa y la Liga de Campeones. La verdad, mete miedo.
Como es de rutina, el veterano caudillo argentino Javier Mascherano abrió el paraguas. "El que piensa que Barcelona va a ir de paseo a Japón está equivocado. Al rival hay que respetarlo", declaró al canal Fox Sports.
Pero River ¿con qué argumentos piensa afrontar semejantes desafíos?.
- A Dios rogando -
El goleador Alario se perfila para titular en la semifinal en Osaka el 16 de diciembre ante rival aún no conocido. El 'Pato' Sánchez es pieza clave que se despide del club en el Mundial antes de irse a Monterrey de México. Acaba de ser habilitado por la Conmebol, pese su tarjeta roja por agredir a un alcanza-pelotas en la revancha con Huracán.
"Se me 'soltó la cadena' (perdió la cabeza). Pido disculpas", dijo el volante uruguayo, motor del medio juego con potente llegada ofensiva. En cambio, el zaguero central Funes Mori se marchó a Everton de Inglaterra. Una baja sensible.
Su lugar lo ocupará el colombiano Eder Balanta o el juvenil Emanuel Mammana. A cualquiera que le toque entrar, y en sociedad con el aguerrido Jonatan Maidana, tendrán que lidiar con el 'Pistolero' Luis Suárez.
Marcelo Barovero, un buen guardameta, atraviesa un momento de titubeos. El lateral Gabriel Mercado hará lo que pueda con Neymar y a Leonel Vangioni le tocará 'bailar con la más fea': Leo Messi.
El eficaz mediocampista Matías Kranevitter y el gran rematador de media distancia Leo Pisculichi completan la línea media junto con el batallador Leo Ponzio.
El uruguayo Rodrigo Mora, quien desestimó ir a un club árabe para jugar este Mundial, será el acompañante de Alario en la fase ofensiva. "No pensamos en el Barza antes de llegar a la final", dijo Alario.
El sueño de River es tratar de repetir en Yokohama un título que ganó por única vez hace 29 años al vencer al rumano Steaua de Bucarest en la extinta Copa Intercontinental europeo-sudamericana.
lunes, 23 de noviembre de 2015
Argentina sin Messi, humildad y potencia
Por Daniel Merolla
Cuatro puntos cosechó la Selección en el cierre del calendario 2015 clasificatorio al Mundial de Rusia-2018. El DT Gerardo 'Tata' Martino tambaleaba y hacía equilibrismo en la cuerda floja, sin Lionel Messi, sin Sergio Agüero, sin Javier Pastore, ni Carlos Tevez y unos cuantos más. Más derrotas hubiesen representado un colapso.
Pero en el peor momento aparece la tenacidad y los chispazos de talento del jugador argentino. Parecería ser que le conviene ser punto y no banca. Nunca entrar a la cancha como el favorito. Y asumirlo con un esquema táctico de ¡Tres cincos!. Se lo puede llamar Sabellismo de pura cepa. Brasil le empató 1-1 un partido que Argentina pudo asegurar. Le ganó a Colombia 1-0 en la agobiante Barranquilla y la diferencia pudo ser mayor.
En el Monumental uvo a Brasil contra las cuerdas. Fue un intenso superclásico sudamericano, jugado sin dar ni pedir cuartel en Buenos Aires. Ante 50.000 almas, por la tercera fecha, Ezequiel Lavezzi fue a los 34 minutos quien puso adelante en el tanteador a los argentinos con un tiro cercano a la portería, y Lucas Lima igualó para los brasileños a los 59.
En la ceremonia previa, después de los himnos, hubo un minuto de silencio en homenaje a las decenas de víctimas este viernes en París en ataques terroristas simultáneos.
Sobre la hora fue expulsado el defensa brasileño David Luiz por dos fuertes infracciones consecutivas. Los argentinos dominaron pero sin la puntería para definir ante un rival que le dio dura batalla.
Relegados ambos en la tabla de posiciones, Brasil lleva cosechadas una victoria, un empate y una derrota, en tanto Argentina lleva una derrota y dos empates.
Sin brillar, Neymar volvió con la auriverde tras superar una suspensión por ser expulsado en la Copa América de Chile-2015
Gol clásico -
El gol albiceleste fue una pieza clásica del fútbol de todos los tiempos. El valor de hacer sencillo lo complejo en el ataque. Cumplir con el viejo axioma de que "centro atrás al corazón del área es medio gol".
La génesis fue un arranque del lateral Facundo Roncaglia. Una de las tantas que lanzó el lateral que se tomaba revancha de malos rendimientos. El elástico Ángel Di María, con la camiseta diez de los ausentes Messi o Agúero, abrió espacios con amagues. Le puso un pase de billar a Gonzalo Higuaín, una estocada a espaldas de los defensores.
'Pipita' la dominó, miró y puso el centro perpendicular, milimétrico, rasante, doloroso para cualquier arquero, al botín derecho de Lavezzi quien venía a la carrera y pisaba la raya del área chica. Su derechazo fue a quemarropa.
La anotación le ponía una frutilla a una tendencia dominante del juego. Un Dunga de pura cepa era Brasil con un esquema cerrado, duro, riguroso, aguerrido.
En Argentina se jugaban la vida en cada bloqueo Nicolás Otamendi, Ramiro Funes Mori y Lucas Biglia. En Brasil le ponían pasión y fuego a sus acciones Filipe Luiz, David Luiz, Elías y Gustavo. Pero Ricardo Oliveira lucía demasiado solo como artillero francotirador y Neymar no encendía la chispa de su talento.
Willian quedaba forzado a lanzar sólo pelotazos de larga distancia. Lucas Lima tampoco encontraba un socio. Era más desequilibrante Di María, pese al apagón creativo de Ever Banega.
Pero Argentina mostraba atolondramiento. Intenta correr más rápido que el balón. Al poner la quinta marcha de velocidad, choca, se descontrola y se le oscurece la jugada de ataque. Los centros sin destino fijo terminaban en las tenazas del arquero Allison.
Despierta Brasil -
La desventaja sacó a Brasil del letargo. Salió de su esquema rígido y se adelantó en el campo. Martino gritaba por primera vez, desaforado, desde su 'corralito' cerca del banco, para dar instrucciones de orden y control.
Cuando parecía que los auriverdes desmontaban su planteo de juego pausado para enfriar, Banega los puso al borde del abismo con una escapada que terminó con un zurdazo en el poste derecho.
Lucas Lima y Daniel Alves tomaron el estandarte. A veces tropezaba con otro gladiador, Javier Mascherano. Brasil amenazaba cuando Neymar metía algún zapatazo.
Dunga dejó de especular y mandó a la cancha a Douglas Costa. Fue oportuno. Ahora era Argentina la que levantaba el pie del acelerador del vértigo. Fue Douglas quien rompió la inercia. Metió un cabezazo en el travesaño y en el rebote la mandó al fondo del arco Lucas Lima. La jugada se había engendrado en un exquisito cambio de frente de Neymar.
El empate aplacó el ritmo del juego. Argentina asedió en vano la ciudadela de Allison. Martino buscó oxigenar el manejo en tres cuartos de cancha con Nicolás Gaitán y Erik Lamela. Al menos, su gente los despidió con aplausos.
Macri: Lo imposible fue posible
Por Daniel Merolla
Es el primer hombre de la alta sociedad y la derecha liberal que se consagra presidente en elecciones libres, sin candidatos proscriptos, sin fraude como en la Década Infame y sin Golpe de Estado con dictadura de por medio. No sucedió en un siglo, desde el primer comicio democrático en 1916. Dijo que hicieron "posible lo imposible". Da en la tecla si se considera que lo es vencer al peronismo-kirchnerista, en un país sin crisis.
Es un hombre con buena estrella en la vida. Fue exitoso dirigente de fútbol y alcalde de Buenos Aires. Nunca había sucedido en este país austral que alguien rico de nacimiento y convencido del libre mercado, hijo del dueño de un imperio de negocios, pudiese llegar al poder por los votos.
"Es un día histórico, un cambio de época", dijo el ingeniero de 56 años, nacido en Tandil, en la rica pampa húmeda productora de alimentos, que hizo del lema Cambiemos una forma de política y un nombre para su frente triunfador.
Los únicos ganadores históricos en comicios legítimos habían sido del Partido Justicialista (PJ, peronista) o la Unión Cívica Radical (UCR, socialdemócrata).
Derrotó en balotaje a Daniel Scioli, un peronista de centro y moderado, al que apoyaba la centroizquierdista mandataria saliente Cristina Kirchner. La UCR lo acompañó en su cruzada.
"Estamos ante la primera administración de tipo moderno. Lidera una coalición antiperonista que va a gobernar sin sectores internos que cuestionen la economía de mercado. Es inédito", dijo el politólogo Sergio Berensztein, de la consultora Poliarquía.
Boca, la primera presidencia -
Se graduó de ingeniero en la Universidad Católica, la más grande entre las privadas. El nivel medio lo cursó en el exclusivo Colegio Cardenal Newman. Estudió en la estadounidense Universidad de Columbia. Nunca ejerció. Fue ejecutivo del Citibank y gerente del holding familiar de construcciones y servicios.
Lo perseguía la sombra de su padre, el italiano nacionalizado argentino Franco Macri, uno de los empresarios más influyentes y astutos. "Mi hijo debía dedicarse a dirigente deportivo y a la política. Iba a ser exitoso", dijo una vez Franco Macri.
Su hijo dejó la empresa y ganó la presidencia de Boca Juniors, el club de fútbol de más hinchas. "Hubiese preferido ser el 9 de Boca", admitió. Este domingo jugó al fútbol entre amigos y encima hizo un gol de tiro libre.
"Lo que pude hacer en Boca me confirmó que tenía la capacidad. Que podía liderar sin depender de él (del padre)", confesó. Bajo su mandato, los 'xeneizes' cumplieron el ciclo más ganador de su historia, con 17 títulos, once de ellos internacionales. Un trampolín para la política.
Convirtió a Boca en el único club en entrar en la Bolsa de Comercio. Aplaudió a rabiar las ventas de empresas públicas que hizo el expresidente peronista de derecha Carlos Menem (1989-99).
El peor momento de su vida fue un secuestro extorsivo en 1991. Una banda de comisarios de la dictadura (1976-83) lo encerró en un sótano dos semanas. La familia pagó seis millones de dólares de rescate.
Macri se casó tres veces y tiene tres hijos de su primer matrimonio. Su actual pareja, con la que tiene una hija de tres años, es la bella empresaria textil Alejandra Awada, de 41 años. La llama su "hechicera" de amor.
- Bastión antiperonista -
Tras la peor crisis económica y política en 2001, al colapsar el modelo de tipo de cambio fijo y endeudamiento sin freno, creció la ola kirchnerista. Macri fundó un partido de derecha.
Pocos creían en él. Era el símbolo de la antipolítica. Lo eligieron diputado y se dormía en su banca. "Si no te dormís por aburrimiento, no sos normal", se defendía. Tenía hasta dificultades de dicción e inexperiencia política.
Pero impuso una voluntad férrea. Ganó las elecciones a alcalde y logró la reelección en Buenos Aires (la capital, bastión histórico antiperonista).
Empezó a ser un rival de temer. Tanto que al final de la campaña del balotaje, Scioli se empeñaba en crear miedo por el origen e ideología derechista de su adversario.
Estuvo involucrado en dos causas judiciales, una por contrabando y otra por crear un grupo de choque contra vagabundos, pero en ambas fue eximido. Sobre él pesa aún otra acusación por espionaje desde la alcaldía.
Estuvo deslumbrado con Carlos Menem, un caudillo peronista que llegó al poder en 1989 con el discurso nacionalista tradicional del partido en favor de los trabajadores y el pueblo, para dar luego un viraje hacia las 'relaciones carnales' con Estados Unidos y las privatizaciones.
Sus frases hacen historia. "El kircherismo es gente mala", "los salarios son un costo" o "el poder es armar equipos". Se comporta como un dirigente del Partido Republicano de Estados Unidos.
En La Bombonera que él remodeló, fundó el Museo de la Pasión Boquense. Enfrente hay otro museo, pero de un antiguo jefe de 'barrabravas' (hinchas violentos), Quique 'El Carnicero', cuyo apodo exime de dar más datos. La Boca es un mundo de casas humildes multicolores y profundos choques culturales.
El gigante de cemento que alberga los partidos acaba de ser declarado por la revista inglesa Fourfourtwo el número uno entre los 100 mejores estadios del mundo, por arquitectura, medio ambiente y sorpresa que causa en los aficionados que lo descubren. De este coloso saltó al poder Mauricio Macri.
viernes, 6 de noviembre de 2015
'Tata' Martino obligado a ganar o quedar en capilla
por Daniel Merolla
Jugar ante Brasil y Colombia sin Lionel Messi ni Sergio Agüero, y para colmo sumar un sólo un punto en la clasificatoria al Mundial de Rusia-2018, fuerza a Gerardo Martino a sacar en Argentina conejos de la galera.
Más que 'Tata' (padre, en criollo) está obligado a ser 'Mago'. A la legión de lesionados que sufre, sin 'La Pulga' del Barcelona y 'El Kun' del Manchester City, se le acaban de sumar los defensas Ezequiel Garay, del ruso Zenit, y Pablo Zabaleta, otro 'Ciudadano' de los celestes ingleses.
"A veces los problemas son tan masivos que dificultan el trabajo", admitió el seleccionador.
La primera carta que sacó de la manga es el regreso de Gonzalo Higuaín. El 'Pipita' del italiano Nápoles estaba en el ostracismo tras fallidos remates y un penal a las nubes en la perdida final con Chile por la Copa América-2015.
Se quedó afuera de la sorpresiva derrota 2-0 ante Ecuador en casa y del melancólico empate sin goles ante Paraguay. Martino quiere en su lugar, como 'nueve' dentro del área, a Carlos Tevez. El 'Apache' es multicampeón en cuanto club aterriza pero en la Selección desentona. No le gusta el puesto que le da el DT.
"Lo malo es la poca cantidad de puntos y lo preocupante, lo que sucedió contra Ecuador", se sinceró el exDT de Barcelona.
- Las barajas -
El torneo recién comienza pero el exitista aficionado argentino ve a la escuadra casi en capilla. Martino escuchó silbidos la noche del triunfo ecuatoriano en el estadio Monumental. Por Agüero, la baraja que juega es Ángel Correa, del Atlético de Madrid. Con su atrevimiento, fue el único que salvó la ropa ante Ecuador.
Otro naipe que apareció en la mano de Martino fue convocar por Zabaleta a Gino Peruzzi, flamante campeón con Boca. Fue el joven que le ganó cuatro duelos personales al brasileño Neymar, dos con Vélez ante Santos en Copa Libertadores-2012 y dos en el Superclásico de las Américas aquel año.
"Se nos hizo muy complicado entrarle a Peruzzi. Es un gran jugador. Ya me había marcado bien cuando jugamos contra Vélez", declaró aquella vez Neymar. El retorno del moreno delantero es una de las apuestas fuertes del DT Dunga para el partido del jueves 12 en el legendario reducto de Núñez.
El dilema de Martino es que el equipo no logra una personalidad de juego, una identidad emparentada con la jerarquía del futbolista albiceleste. Su diseño se basa en poseer el balón y mantener la iniciativa, una buena idea en el pizarrón y casi nada en la cancha.
La guerra -
En todo caso, el entrenador luce dispuesto a morir con las botas puestas. "La idea de juego no se negocia, tenemos herramientas para corregirla de acuerdo a lo que proponga el rival", expresó.
"Hay que tener entereza, valentía, que es lo que tienen estos futbolistas (argentinos) para salir de este tipo de rachas", sostuvo. El equipo no enamora a los hinchas, pero ahora bulle la pasión del clásico. Se agotaron los tickets en las tribunas sin asientos, esas que en Argentina llaman "la popular".
Dunga, de su lado, le pone fuego a las brasas: "Contra Argentina es siempre una guerra, un campeonato aparte. Cada pelota es decisiva".
Brasil está un poco más cómodo luego de vencer a Venezuela 3-1, tras caer frente a Chile 2-0. La Colombia de José Pekerman está en un laberinto parecido al de Argentina. Se resintió de una lesión Falcao en el Chelsea y James aún no está cero kilómetro en Real Madrid. Pero será local en su plaza poderosa de Barranquilla el martes 17.
viernes, 30 de octubre de 2015
Presidenta argentina quema últimos cartuchos ante histrórico fortalecimiento de la derecha en Argentina
por Daniel Merolla
Ni ruptura ni abandono del balotaje. La presidenta argentina Cristina Kirchner quemó las naves de cara al balotaje presidencial. Sin nombrar a Scioli reclamó enfáticamente que lo voten en defensa del modelo de inclusión social y reformas del Estado. Planteó que el neoliberalismo se disfraza de populismo apoyando políticas que rechazó mil veces en el Congreso. Pero a la vez Macri capitaliza un alud de votos de derecha y centroderecha, por primera vez en la historia política argentina. Es el primer líder del 'establishment' que no aspira a llegar al poder por el golpe de Estado o la dictadura, sino por el empuje de las urnas.
"Vamos por la victoria al balotaje", dijo Kirchner al desestimar los rumores de una ruptura en la alianza oficialista como secuela de la elección poco satisfactoria del domingo en primera vuelta, con fuerte crecimiento de la oposición de derecha y centroderecha.
La mandataria dijo no ser "candidata a nada" y que se va a su casa tras entregar el poder el 10 de diciembre. Pero llamó a apoyar al postulante del gobierno. "¡Por Dios, no quiero ver que se desmorone todo lo que hemos construido!", abogó.
"Me interesa que los argentinos defiendan los derechos sociales y las conquistas en estos 12 años (de kirchnerismo, peronismo de centroizquierda)", dijo en un discurso sin Scioli -sin mencionarlo- y ante funcionarios y miles de partidarios, entre ellos la líder de Abuelas de Plaza de Mayo Estela Carloto, en la Casa Rosada, sede de gobierno.
Scioli, un peronista inclinado hacia la centroderecha, sumó 36,8% de votos en la primera vuelta el domingo, pero en sorpresivo crecimiento Macri, de la alianza centroderechista Cambiemos, cosechó 34,3%, con gran impulso hacia la segunda vuelta.
Arrepentidos -
Kirchner (62 años) criticó con suma dureza al macrismo, acusándolo de "disfrazarse" en la campaña política, apoyando medidas que "en el Congreso votaron en contra y ahora dicen arrepentirse".
"Acaban de decir que se arrepienten de no haber votado la ley de matrimonio igualitario. Dicen ahora estar de acuerdo con que Aerolíneas Argentinas y la petrolera YPF sigan en el Estado. Nosotros somos lo que somos, mal o bien. No somos un día una cosa y otro día otra", manifestó.
Atacó a los opositores con aspereza por su cambio de discurso. "Vos te arrepentís ahora, pero después se jodieron millones de argentinos", fustigó.
Antes de la campaña, Macri se había opuesto a las estatizaciones de la empresa petrolera, de Aerolíneas, del Correo, de los fondos jubilatorios y dijo que el país debía pagar el juicio en Nueva York de fondos 'buitres' (especulativos), pero ha modificado sus planteos.
- Globos opositores -
"Nos muestran globos y bailes (en actos macristas). Pero les pido a los argentinos que el árbol no les tape el bosque", dijo la mandataria al criticar el libre comercio que propone Macri.
Importantes medios de prensa señalaron en los últimos días que se habría quebrado la alianza en el interior del Frente para la Victoria de kirchneristas con peronistas inclinados al centroderecha, ante pronósticos de un triunfo de Macri en el balotaje.
En otro momento de su enfático discurso que da inicio de hecho a la campaña para el balotaje, dijo que "pese a lo que dijo la oposición que anunciaba fraude" era necesario "un desagravio porque el sistema electoral fue de limpieza y transparencia".
"El balotaje no es una simple elección entre dos candidatos. Es la decisión entre un modelo u otro de país, porque si no, nos hundimos todos", expresó.
Kirchner reivindicó el voto mediante boletas de papel y dijo que si hubiera sufragio electrónico no concurriría.
"No voy a permitir que una máquina me robe", dijo, aludiendo por primera vez a que en su viaje a principios de este año a Rusia, pudo hablar con el refugiado informático norteamericano Edward Snowden, quien le reveló maquinaciones electrónicas armadas para controlar y regular.
Entre los destacable de la elección del domingo, dijo que "por primera vez en la historia habrá cinco gobernadoras mujeres (sobre 25 distritos). Y felicitó a María Eugenia Vidal, la joven dirigente macrista de 42 años que logró derrotar al peronismo en los comicios a gobernador en la provincia de Buenos Aires, bastión tradicional del peronismo.
"Si se cambian las políticas macroeconómicas, si se hace lo de ir y pagarle sin chistar al juez (Thomas) Griesa" (1.600 millones de dólares a fondos 'buitres') los magistrados europeos "hubieran exigido que los tenedores de bonos" de esa región cobraran "lo mismo que los americanos", indicó la presidenta.
Hay un fenómeno nunca visto en Argentina asoma en camino al balotaje presidencial, al emerger Macri como el primer líder ligado históricamente a la derecha que disputa el poder por los votos y con fuerte apoyo popular.
Lo nuevo en la nación más austral de América es el meteórico ascenso de Macri con su partido Propuesta Republicana (PRO, derecha), en la flamante alianza Cambiemos, con socialdemócratas, que obtuvo un sorprendente 34,3% de los sufragios en la primera vuelta electoral el domingo.
El peronista moderado y centrista Daniel Scioli, apoyado con pragmatismo por la mandataria de centro-izquierda Cristina Kirchner, cosechó el 36,8%, pero fue "un perdedor moral, hay clima de derrota en el oficialismo", dijo a la AFP el politólogo Ricardo Rouvier. La segunda vuelta se celebrará el 22 de noviembre.
Desde la primera elección democrática en 1912, todos los presidentes que llegaron al poder mediante el voto popular fueron del Partido Peronista o de la Unión Cívica Radical (UCR, socialdemócrata).
"Si Macri es electo presidente, quizás se organice un nuevo bipartidismo, con una fuerza más populista centrada en la distribución (de riqueza), el peronismo, y otra más de centroderecha, con prioridad en la gestión y la eficacia (Macri)", dijo a la AFP el politólogo Rosendo Fraga, en declaraciones publicadas en internet.
Seducción -
En las calles palpita una ola de votos macristas. No sólo sedujo a las clases ricas urbanas y del campo, furiosamente antiperonistas y antikirchneristas. Hay trabajadores de bajos salarios, camareros de bar o pobladores de 'villas miserias' (asentamientos informales) que votan al alcalde de Buenos Aires, nacido en una familia dueña de un imperio industrial.
"Macri es parte de la 'nueva derecha' latinoamericana. Pero a diferencia de un republicano de Estados Unidos, que dice lo que piensa y hace, tiene un discurso vestido de populismo", dijo Camila Matrero, investigadora del Grupo de Estudios de Sociología Histórica de la Universidad capitalina.
La estética de campaña de Macri lo emparenta con los republicanos norteamericanos. Escenarios llenos de globos de colores, papelitos al aire y público de clase media acomodada. Pero en los altavoces suenan canciones de la llamada 'cumbia argentina', adorada por las clases más bajas y adoptada con esnobismo por las altas.
El proceso electoral marca el fin de una era.
Queda atrás un período de 12 años de kirchnerismo, iniciado por el extinto marido de la mandataria, Néstor Kirchner (2003-2007), al que siguieron dos mandatos consecutivos de su esposa Cristina. No hay delfín, sólo un pacto con Scioli, el peronista que mejor medía en las encuestas.
Símbolos kirchneristas fueron la política de derechos humanos con casi 600 condenas por actos criminales en la dictadura o el aliento al consumo, con salarios negociados por ley entre gremios y empresas, más estatizaciones de empresas y adhesión al eje boliviariano regional.
Pero la inflación real escala a más del 20% y proliferan denuncias de corrupción. "El electorado demanda otras cosas, como apertura al mundo, fin del cepo cambiario (restricciones para vender dólares) y acceso al crédito internacional", dijo a la AFP el politólogo Gustavo Córdoba.
- Viraje -
Como la tercera fuerza es la del exjefe de gabinete, ahora un feroz opositor, el peronista de centroderecha Sergio Massa (que sumó el 21% de los votos el domingo), el giro a la derecha es un alud precipitado sobre las urnas.
"Hay un discreto corrimiento a la derecha", admitió Córdoba. En cambio, el sociólogo Federico González, dijo que "si se ve el pasado de Macri, es de derecha y se jactaba de serlo. Tiene formación liberal, pero ha hecho un progreso".
"Es como el mito del Buda. Salió del palacio y descubrió la miseria y la enfermedad", ilustró González.
Pero los economistas de Macri, como Carlos Melconian o Federico Sturzenegger, pregonan volver al endeudamiento externo, acordar con el FMI, despedir empleados y eliminar negociaciones para mejorar salarios.
Lo sondeos marcan que Kirchner se marcha con un 50% de popularidad. Incluso midieron que si pudiera postularse era favorita. Pero su ciclo terminó y los líderes emergentes giran a la derecha o el centroderecha. Un cambio histórico.
lunes, 26 de octubre de 2015
Violento giro a la derecha del electorado argentino
por Daniel Merolla
Ni rastros parecían quedar de los 12 años de políticas sociales, nacionales y populares, como gusta autodefinirse el peronismo de izquierda. Las urnas golpearon a Daniel Scioli. Las encuestas fallaron. La diferencia de poco más de dos puntos en la primera vuelta presidencial argentina parece poner a Mauricio Macri en las puertas de la Casa Rosada (gobierno). La derrota del peronismo kirchnerista en la provincia de Buenos Aires es un hecho tan sorprendente e insólito que cuesta encajarlo en un análisis histórico, antropológico o sociológico, ya no político.
Una nueva era política comienza a vivirse. El favorito era Scioli, frente a Macri y Sergio Massa, todos ellos inclinados a la derecha o el centroderecha, en un final de ciclo histórico tras 12 años de gobiernos centroizquierdistas.
Votó un elevado 79% del padrón de 32 millones de ciudadanos en la tercera economía de Latinoamérica. La presidenta peronista de centroizquierda Cristina Kirchner termina su último mandato. Apoya a Scioli, un peronista moderado, que a diferencia de ella sintoniza bien con los mercados y las corporaciones.
El gran rival es Macri, alcalde de Buenos Aires y magnate empresario de nítido color derechista, defensor a ultranza del libre comercio y la libre empresa. En un lugar intermedio estuvo el tercero en discordia, el diputado peronista de centroderecha Massa. Los tres son nietos de inmigrantes italianos. Massa se quedó afuera del balotaje, pero su electorado será árbitro de la segunda vuelta. Nadie es dueño de esos votos y sorprenderían cualquier exhortación a votar en tal o cual sentido el 22 de noviembre.
"No eran tan claras las diferencias entre ellos, son muy parecidos", dijo Mariel Fornoni, directora de la consultora Management& Fit (M&F) a la televisión.
Otros tres candidatos se quedaron con porcentajes ínfimos, borrados del mapa comicial. Fueron la socialdemócrata Margarita tolbizer, el peronista de centroderecha y expresidente que declaró el 'default' en 2001, Adolfo Rodriguez Saá, y el trotskista Nicolás del Caño.
El Papa, la carne y Messi -
Los sondeos que le daban a Scioli amplia ventaja, fallaron en la metodología. Nadie sumó el 45% de sufragios o el 40% y una diferencia de diez puntos sobre el segundo para consagrarse sin segunda vuelta.
En el país del papa Francisco y el supergoleador del fútbol Lionel Messi, las sabrosas carnes y la multimillonaria exportación de alimentos, se meten en las urnas largas boletas de papel. Se renueva también un tercio del Senado, la mitad de los diputados y 11 de los 25 gobernadores. El peronismo perdió solo la gobernación de Jujuy. Pero el macrismo creció en cada rincón, salvo en bastiones del conurbano como La Matanza. En Diputados hay ahora paridad entre peronistas y macristas. El PJ y sus aliados conservan el control del Senado. Nadie tendrá el control del Congreso.
La era se había iniciado con el fallecido marido de la presidenta, Néstor Kirchner (2003-2007). El matrimonio emergió de la peor crisis histórica tras una década de neoliberalismo. Sólo un cataclismo como aquel pudo haber llevado al poder, en reacción, a peronistas de izquierda. Ahora Cristina Kirchner se marcha con 50% de aprobación.
- El motonauta -
Scioli (58 años), es un excampeón mundial de motonáutica. Le falta el brazo derecho mutilado por una hélice de la lancha en accidente deportivo. Es el gobernador de la provincia, más poblada, la de Buenos Aires. Pactó con Kirchner. Pero ya se diferenció al anticipar un gabinete de centroderecha.
"No propongo ninguna revolución. Mantener lo que haya que mantener, cambiar lo que haya que cambiar", afirma. Es licenciado en administración de empresas. Sin carisma ni la prosa encendida e incendiaria de Kirchner, atrae al electorado como hombre amigable y equilibrado. Coincide con las políticas sociales de Kirchner pero no con su adhesión al eje boliviariano regional.
- Un republicano -
¿Quién es el ingeniero Macri (56)? Se asemeja a un hombre del Partido Republicano estadounidense. "Me comprometo a unir a los argentinos", dice. Repudia el estilo agresivo de Kirchner, a quien tilda de "populista". Cosecha voto antikirchnerista de clases medias urbanas y rurales. Lo respalda el 'lobby' que él mismo llama 'círculo rojo', de los grandes grupos empresarios y de medios de comunicación.
Saltó a la política desde el fútbol. Fue presidente del popular Boca Juniors en un período muy exitoso con 17 títulos. Es hijo de Franco Macri, fundador de un imperio empresarial.
Ha dicho que el país debe pagar el juicio de los fondos especulativos (buitres) en Nueva York. Lo contrario del caballito de batalla de Kirchner. Es el litigio del 7% remanente de acreedores, que será uno de los desafíos del nuevo presidente.
- No hay peor cuña -
... que la del mismo palo. Massa (43) fue jefe de Gabinete de Cristina Kirchner, pero pasó a una oposición virulenta. Sus promesas de campaña fueron impactantes para romper la polarización Scioli-Macri.
"Emplearemos las fuerzas armadas en lucha contra el narcotráfico", dijo al tocar un tema hipersensible. Los Kirchner llevaron a la cárcel a casi 600 militares de la dictadura (1976-83).
También usó el trampolín del fútbol. Es dirigente de Tigre al que salvó del descenso y lo llevó a subcampeonatos en primera división.
"El nuevo presidente tendrá que convencer que en Argentina se puede invertir con reglas claras", dijo el politólogo Pablo Knopoff. Con una inflación extraoficial del 20% al 30%, el país dejó de crecer al 8% como en tiempos dorados de los Kirchner. El consumo aún es alto pero el real nivel de pobreza motivo de polémica con la oposición.
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